Por Luna Grazziani González

La Casa de México en Madrid presenta una exposición que invita al espectador a sumergirse en la riqueza de la cultura mexicana a través de una muestra que combina arte, historia y tradición. Con un enfoque que  abarca desde el colorido de sus paisajes y textiles, hasta los iconos más representativos de su herencia, esta exposición brinda una experiencia inmersiva y formativa que promete cautivar tanto a los amantes del arte como a aquellos interesados en conocer de cerca los matices de una de las culturas más vibrantes de América Latina.

La exhibición, que se despliega en varios espacios temáticos, destaca por su diseño detallado, el cual guía al visitante a través de un recorrido cronológico y estilístico por la evolución artística de México. Las primeras salas están dedicadas a los pueblos originarios, cuya visión del mundo se materializa en una serie de esculturas, cerámicas y objetos de la vida cotidiana que reflejan un profundo respeto por la naturaleza y una cosmovisión donde lo terrenal y lo divino se entrelazan. Esta introducción, además de educativa, resulta visualmente impactante, pues exhibe piezas cuidadosamente seleccionadas que logran transmitir la esencia de las culturas prehispánicas.

Luis Ortiz Monasterio, El Viento, 1935

En el trayecto, la exposición se adentra en los tiempos de la colonia, revelando cómo la llegada de los españoles transformó la cultura autóctona a través de un sincretismo artístico que se aprecia en retablos, esculturas y otros objetos religiosos. La influencia europea, lejos de opacar el espíritu indígena, se hibrida con este en una muestra de resiliencia cultural que llega hasta el arte contemporáneo mexicano, donde los elementos tradicionales son reinterpretados. Así, la exposición no sólo pone de manifiesto la historia de México, sino que también explora la evolución de su identidad visual y artística a través de piezas de autores emblemáticos, como Diego Rivera y Rufino Tamayo, quienes, mediante técnicas modernas, rescatan y reinterpretan lo autóctono. La exposición no deja atrás la creación artística de mujeres como Rosa Rolando, referenciando a la figura emblemática mexicana de Frida Kahlo, así como su arte o Angelina Beloff, artista rusa que desarrolló gran parte de su arte en México.

Rosa Rolando, Niña de la muñeca, 1943

El arte popular mexicano es otro de los puntos fuertes de la muestra, con una sección que rinde homenaje a los artesanos del país, quienes a lo largo de generaciones han preservado técnicas ancestrales en la creación de textiles, cerámicas y alebrijes. Esta parte de la exhibición, resalta la labor de aquellos que mantienen viva la tradición y que, a través de su trabajo, aseguran la permanencia de un arte que no solo es decorativo, sino profundamente simbólico. La presencia de estos objetos resalta la conexión entre lo cotidiano y lo sagrado en el arte mexicano, y permite al visitante comprender la fuerza de una identidad colectiva enraizada en lo comunitario y lo artesanal.

Angelina Beloff, La Avenida Hidalgo, 1949

Una mención especial merece la séptima edición del Altar de Muertos 2024, que se mantendrá desde el 2 de octubre hasta el 10 de noviembre, un elemento que cada año cautiva tanto a visitantes nacionales como internacionales. Este año, el altar ha sido diseñado por Eugenio Caballero, uno de los directores artísticos más destacados de México, creado con una esmerada atención a los detalles que simbolizan la unión entre la vida y la muerte, uno de los aspectos más representativos de la cultura mexicana. La ofrenda abarca desde la fachada hasta el segunda planta, haciendo un recorrido a través de las escaleras y pasillos del edificio, e incluye coloridas calaveras de azúcar, chocolate y barro, papel picado, veladoras y fotografías, en un despliegue de colores y símbolos que evocan la conexión espiritual entre los vivos y sus ancestros y el recorrido del limbo. Por primera vez el visitante podrá disfrutar de una experiencia, no solo visual, si no más inmersiva a través de sentidos como el oído y el olfato gracias a la presencia de flores de cempasúchil, con su característico aroma y vibrante color naranja, que conduce al visitante a un espacio de respeto y recuerdo que se nutre de tradición y modernidad, resaltando la importancia de una festividad que, más que un acto de despedida, es un homenaje a la memoria y un símbolo de la inmortalidad del espíritu.

La pieza central del altar es un dibujo realizado por el maestro Javier Martínez Pedro cuyo diseño está inspirado en el camino que se inicia con la muerte y nos trae de regreso a la vida simbolizado en la ofrenda. La dualidad es un concepto presente a lo largo de todo el recorrido, la vida y la muerta, el día y la noche, la luna y el sol, el cielo y el inframundo, que se reflejarán en los diferentes espacios escenográficos. En las ventanas de la fachada podemos observar detalladas calaveras negras, figura decorativa típica en ofrendas, las flores de cempasúchil, que esta vez son el elemento principal de la fachada simbolizan la tierra y guían a los espíritus en su camino, y por último el elemento de papel picado también muy presente, ya que es usado en diversas celebraciones típicas de la cultura mexicana, en la tradición del día de muertos, representa el aliento vital y al moverse advierte que las almas están llegando a disfrutar de las ofrendas.

Casa de México, Altar de Muertos, 2024

La exposición de la Casa de México en Madrid no solo cumple su cometido informativo, sino que además logra transportar al visitante a una realidad lejana en la geografía, pero cercana en el espíritu. Esta muestra constituye una oportunidad única para adentrarse en el pasado y el presente de México, abordando la riqueza de su cultura y su capacidad de adaptación y permanencia a través de los siglos. La conservación, precisa y comprometida, ofrece una perspectiva amplia y cohesionada de los múltiples rostros de México, presentando a los asistentes una invitación no solo a conocer su historia, sino a sumergirse en el mestizaje cultural que define su identidad.

Datos de interés:

  • Lugar: Fundación Casa de México 
  • Dirección: Calle de Alberto Aguilera, 20, Chamberí, 28015, Madrid
  • TransporteMetro: San Bernardo / Arguelles; Autobuses: 176, 21, 2; Parking más cerca: Calle Vallehermoso.
  • Horarios: Lunes 10:00 – 19:00 / Martes – Sábado 10:00 – 21:00 / Domingo 10:00 – 14:00