Por Irene TORIBIO @irene_toribio
Albert Einstein decía “El arte es la expresión de los sentimientos profundos”, y así lo han demostrado el diseñador Miguel Marinero y el artista Agustín Ibarrola, logrando expresar el arte más profundo a través de la fusión entre moda y escultura.

El Museo de las Artes Decorativas de Madrid acoge del 10 de febrero hasta el 24 de abril “Del arte, del artista, y del territorio”, una exposición donde “Los cubos de la memoria” (2001-2003), obra del escultor Agustín Ibarrola, han inspirado al diseñador Miguel Marinero en la creación de una colección muy especial del artista.
Un territorio (Asturias) y un artista (Agustín Ibarrola), son dos de los factores fundamentales que han inspirado a Marinero en esta fusión de escultura y moda. 29 diseños inseparables y únicos que consiguen traspasar los sentidos e incluso los tiempos., en los que Marinero da vida y forma a las esculturas de Ibarrola sobre el cuerpo de una mujer.
Ibarrola y Marinero ya habían trabajado juntos en 2004, cooperando en una exposición en el Círculo de Bellas Artes de la cual nació ésta. Según el diseñador, sus creaciones en piel están maridadas perfectamente con los cubos de Ibarrola, con su identificación con esa tierra y la naturaleza.
El hormigón y el color de la obra de Ibarrola dan paso a una reinterpretación de las formas y los tonos que tiñen los tejidos de Marinero. Creaciones que trasmiten sensaciones a través de tres espacios: creador, obra y lugar.
“A todo el que acuda a la exposición yo le diría que se deje guiar por sus sentidos, que piense que están en el Monte asturiano o a las orillas del Cantábrico, que imaginen cómo reinterpretarían ellos el manto de Cue, por ejemplo, en tela, en piedra” afirmaba el diseñador.

Un recorrido por la historia y memoria del artista que traslada al observador a través de sus recuerdos, plasmándolos en sus colores, texturas y tejidos.
“Que echen atrás en la historia, y que disfruten de las texturas y de los colores. Del artista, del arte y del territorio son las tres piedras angulares sobre las que debe descansar cualquier creación. Nada es porque sí, ni nace aislado, todo tiene un motivo. Se crea por algo y ubicado en algún lugar inspirador”.
Cada una de las tres salas del Museo Nacional de Artes Decorativas recoge una personal interpretación de ambas disciplinas, moda y escultura, dirigida por el creador Miguel Marinero y con la colaboración de los alumnos de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid.
El artista, Miguel Marinero, dice estar profundamente agradecido a los alumnos de quinto curso de la facultad, quienes, entendieron a la perfección lo que pretendía hacer y entre todos han logrado transmitir la historia completa: la historia de un pueblo astur milenario, su naturaleza, y la inspiración que causa en sus diseños.

En la primera sala, “Del artista” muestra lo que siente, paladea, asimila y rescata de su memoria. Todo aquello que le inspira y le transmite, que le empuja a crear para diseñar y dar forma a sus piezas. El artista es cómplice de su público y de la naturaleza. El agua, la tierra, el aire y los colores primarios que guarda en su retina.
Un segundo espacio, “Del arte” sitúa al propio arte como fuente de inspiración. El paso del tiempo y sus efectos en cada obra, que como la propia naturaleza sufre el influjo de la climatología. Piezas con pasado inspiradas en figuras rupestres. Una concepción que rompe los volúmenes impuestos por las aristas y les da vida.
“Del territorio” descubre la influencia del lugar (Asturias) en el color y los motivos. La interpretación de una escollera bañada por el Cantábrico, que amanece cada día a los pies de un pueblo marinero. La historia de un pueblo desde su herencia, que permanece en una vidriera, utensilios tradicionales, instrumentos, bordados llaniscos de azabache, y que perduran en la mano del artesano.
Una perfecta combinación que logra captar la verdadera esencia del arte, del artista, y su territorio, transformando en piel la escultura.
Datos útiles
Museo Nacional de Artes Decorativas (Madrid)

