Por Julen CAMIÑAS @julencsandonis
Hasta principios del Siglo XX, Las Vegas (Nevada) era un territorio habitado por indígenas y misioneros. Cien años después, tras la legalización del juego, la ciudad adquirió unas dimensiones estratosféricas y desde entonces, miles de turistas la visitan al día. Los hoteles y casinos tuvieron que engrandecerse, y para ello, decoraron sus infraestructuras con distintas influencias arquitectónicas.
La ‘ciudad del pecado’ está formada por réplicas de los monumentos más aclamados de toda la historia, maximizados y con un toque de frivolidad, que transforman a la urbe en una Torre de Babel pretenciosa y vanidosa. Podría considerarse una versión lograda del Welthauptstadt Germania (Capital Mundial Germania), ideada por Adolf Hitler, que consistía en una renovación de Berlín a base de reproducciones de símbolos como un Arco de Triunfo de 400 metros de altura inspirado en el de París o de una cúpula dieciséis veces mayor que la de la Basílica de San Pedro.
Las referencias de Las Vegas se extienden desde la cultura egipcia hasta el diseño más vanguardista de Nueva York.

Hotel Luxor – Antiguo Egipto
El ‘Luxor Hotel’ fue inaugurado en 1993 y fue uno de los primeros complejos en incluir una temática en su diseño. El concepto de su estructura es muy similar a la Pirámide Negra, la primera pirámide utilizada como tumba faraónica, mandada construir por Amenemhat III en el Imperio Medio egipcio, próxima a Guiza.
Una esfinge, inspirada en la Gran Esfinge de Guiza (esculpida en torno al Siglo XXVI a.C.), ejerce de guardiana la infraestructura. La versión moderna respeta los colores que coronaban a la clásica, desgastados por el paso del tiempo, a excepción del rojo con el que estaría pintado su cuerpo.
Tanto la pirámide como la esfinge original se encuentran en Guiza, mientras que la ciudad de Luxor no posee ninguno de estos elementos, aunque aquí se localiza el Valle de los Reyes, motivos por el cual el hotel adquirió el nombre. Como curiosidad, en el capítulo 126 del cómic japonés One Piece, el mangaka Eiichiro realiza una parodiada de este hotel/casino que es utilizado con fines criminales.

Caesars Palace – Imperio Romano
El ‘Palacio de los Césares’, fundado en 1966, está inspirado en el Imperio Romano. En él predominan réplicas de esculturas, como del Augusto de Prima Porta, considerado el retrato más célebre de Octavio Augusto. El hotel expone dos versiones, una de mármol en el exterior y otra que imita la obra original del Siglo V a.C., fundida en bronce, en el interior.
El David de Miguel Ángel, pese a haber sido creada once siglos después de la caída del Imperio Romano, preside la entrada del sector comercial del centro. Y lo mismo ocurre con la Fontana de Trevi, original de 1762, que pierde su brillo natural con luces de neón.
Al igual que en el Imperio, el Ceasars Palace edificó un Coliseo donde ofrecer espectáculos. El aforo de 50.000 espectadores de la construcción romana del año 70 d.C. queda simplificado en 4.100, ya que se creó exclusivamente para los espectáculos de la cantante Céline Dion.
Excalibur – Edad Media
Basado en la leyenda del Rey Arturo, el Hotel Excalibur (1990) está concebido como una fortaleza medieval. La fantástica historia del Siglo VI cobra vida con la representación de la batalla entre el mago Merlín y un dragón. La construcción de este animal fabuloso para la obra recuerda a La Tanière du Dragon en el castillo de La Bella Durmiente en Disneyland, ambos animales se utilizan como atracción en un complejo inspirado en la Baja Edad Media.

The Venetian – Venecia
El Venetian, fundado en 1999, posee en su segunda planta un canal por el que se puede pasear con góndola. En Venecia, este tipo de transporte es utilizado mayoritariamente por turistas, ya que los habitantes de la ciudad utilizan el vaporetto (barca a motor) como transporte público.
La ciudad está creada a base de puentes que unen más de 100 islas pequeñas. The Venetian se inspiró en esto para crear un centro comercial en el que se puede ir de tienda en tienda a través de góndola, y además se pueden visitar réplicas como de la Plaza de San Marcos, de 1177, lo que convierte a este hotel en uno de los más lujosos de Las Vegas.

Hotel París
Este hotel (1999) está inspirado en la arquitectura del París del Siglo XIX. Una Torre Eiffel, de altura menor que la original, despunta entre todas las réplicas; el monumento, que fue expuesto de manera temporal en la Exposición Universal de 1889, ocupa un lugar privilegiado en el complejo. Al igual que un Arco de Triunfo desligado de la conmemoración por la batalla de Austerlitz, que sirve exclusivamente como reclamo turístico.
Las fachadas de la Ópera Garnier, mandada edificar por Napoleón III al arquitecto Charles Garnier e inaugurada en 1857, y del Museo del Louvre, de 1793, introducen al visitante en la cultura parisina.
New York, New York
El Hotel, inaugurado en 1994, está formado por fachadas de edificios icónicos de la ciudad, como el Empire State. La gran infraestructura del Puente de Brooklyn, el puente colgante más largo del mundo, es transformado en un simple paso para los turistas.
Al igual que la esfinge en Luxor, la Estatua de la libertad, símbolo de la independencia de los estadounidenses, se erige frente a las instalaciones del complejo reivindicando la emancipación de la ‘gran manzana’.
Las Vegas, ciudad de las vanidades
Las Vegas ha caracterizado sus hoteles y casinos de distintos elementos que han marcado la historia de la humanidad para dotarlos de un aurea mítica, pero su artificialidad y su mensaje publicitario provoca que estas copias no sean admiradas al igual que lo son sus referentes.
La arquitectura de los locales de juego se convierte en un envoltorio llamativo para dar rienda suelta a uno de los siete pecados capitales más comunes en los seres humanos, la avaricia. El oropel de estas estructuras es solo una excusa que esconder aquellos sueños de riqueza que son inherentes al ser humano. Por ello, cabe preguntarse si el hombre actúa siempre en consonancia con el entorno que le rodea.
Pero hay una élite arquitectónica, tal y como mencionan en su libro Las Vegas, Simón Marchán Fiz y Ramón Rodríguez Llera, que miran de soslayo y con desdén toda la cultura visual de la ciudad. Para ellos, Las Vegas pudiera tener similitud con el papel de Gloria Swanson en el que interpreta a Norma Desmond, antigua estrella del cine mudo que vive fuera de la realidad, en la película El Ocaso de los Dioses.
En definitiva, una ciudad basada en las reproducciones de grandes maravillas arquitectónicas rediseñadas para encajar en un paisaje donde las luces de neón son los faros que guían la ambición humana.
Bibliografía consultada:
- MARCHÁN, Simón y RODRÍGUEZ LLERA, Ramón (2006): Las Vegas. Resplandor Pop y Simulaciones Posmodernas 1905-2005. Editorial Akal.
- Video: (2010) Germania, la utopía de Hitler y Speer, en Liga de historiadores de la Segunda Guerra Mundial:

