Por Razvan Iulian ARITON @ariton_iulian

La Casa Encendida y Fundación Montemadrid presentan “Dokoupil. La rebelión contra el conceptualismo», una exposición que recoge algunas de las obras más representativas del artista checo, y nos muestra su transición estilística a lo largo de los años, caracterizada por la experimentación artística.

Miembro fundador del colectivo de arte Mülheimer Freiheit, Jiří Georg Dokoupil (Krnov, República Checa, 1954) es un artista que experimenta una constante evolución artística, desafiando con todos los distintivos. Su búsqueda de la innovación está basada en la experimentación de nuevos métodos pictóricos, que le permitan definir su propio universo simbólico. Experimenta con el neoexpresionismo, la figuración y los estilos vanguardistas, llenando su obra de una gran pluralidad. Esto se refleja de tal modo que, a lo largo de su trayectoria, propone una forma diferente de formalizar las ideas. Esa nueva forma de formalizar las ideas se puede conocer en la exposición Dokoupil. La rebelión contra el conceptualismo que acoge la Casa Encendida hasta el próximo 12 de abril.

Dokoupil, el artista

Dokoupil empezó a demostrar su falta de empatía con las técnicas tradicionales desde su época de estudiante. Eso le llevó a rechazar el camino conceptualista que imperaba en la época. A pesar de ello, su deseo no era el de acabar con el arte conceptual, sino transformar algunas de las novedades e ideas del movimiento hacia un arte cuyo principal motivo fuera lo visual. El año 1989 supone un punto de inflexión, ya que se produjeron importantes cambios en cuanto a su manera de trabajar como artista. Empieza a trabajar con técnicas muy innovadoras y poco ortodoxas, mediante la utilización de distintos elementos como el humo de vela, jabón, pompas, neumáticos, o un látigo como pincel. Esto no implica solamente que sus ideas de trabajo sean diferentes, sino también que la forma en la que pinta  sirve para crear un estilo totalmente distinto y diferenciable de cualquier otro artista postmoderno.

Dokoupil - Si conmigo no se puede continuar, la chica del infinito tomara el control”, 1984
Dokoupil, Si conmigo no se puede continuar, la chica del infinito tomará el control (1984)

La exposición

La muestra, comisariada por Christian Domínguez, se compone de ocho obras de gran formato espaciadas en dos salas distintas. A pesar de una selección de obras muy reducida en cuanto a su número, estas cuentan con una enorme relevancia significativa y un gran poder visual. El estilo de la exposición depende de la idea, ya que las diferentes ideas que hay detrás de cada obra expuesta necesitan una solución formal distinta en cada caso. El tema expositivo está calificado como la existencia de un ser humano que responde al estado de este mundo y que no responde ante ningún grupo, institución, o moral social determinada. El artista considera que este tipo de independencia está condenada al fracaso, por lo que cada una de las imágenes es una especie de pira funeraria realizada a partir de miedos, entusiasmo y sueños.

Dokoupil - Goldfinger”, 2008
Dokoupil, Goldfinger (2008)

Todas las obras expuestas cuentan con unas grandes dimensiones y la idea principal que transmiten es que pueden ser interpretados en una manera distinta por cada persona. Algunos de ellos juegan con nuestro punto visual, creando ilusiones de textura. Este es el caso de Goldfinger (2008), una obra compuesta por pequeñas pinturas que ilustran fotograma por fotograma el contenido de una película entera. El enorme tamaño del lienzo, que bien puede ser identificado como una de las características del neoexpresionismo, lo sitúa como el de mayor dimensión  de la exposición. Por ello, la primera impresión que tenemos nada más entrar en la sala es la de una obra de gran magnitud formada por diferentes líneas cromáticas horizontales que brindan una sensación de futurismo y dinamismo, e incluso ofrecen la impresión de que el cuadro podría ser un tapiz. Pero a medida que nos vamos acercando, todas esas líneas se empiezan a diluir y son sustituidas por las formas rectangulares de cientos de diminutas imágenes repetidas constantemente, una tras otra.

Otra de las muestras de expresión creativa del artista se puede observar en la serie de pinturas que el mismo define como de “burbujas”. Es el caso de obras como Sin título (Pompas), de 2017, y Sin título (Espuma), de 2015. La primera de ellas se basa en el uso de lejía jabonosa y pigmentos de unos colores brillantes y muy llamativos, que contrastan y llenan un fondo monocolor. Al igual que las demás, esta obra no cuenta con un mensaje claramente identificable por el público, sino que este se ve superado por la estética vistosa en la que destacan las coloridas burbujas. Estas nos brindan la sensación de una composición marina, ya que las formas con las que algunas de ellas cuentan se asimilan a la de algunas especies que encontramos en este ecosistema, como el calamar, la sepia, medusas o distintos peces. Y todo esto recoge uno de los aspectos fundamentales de la exposición, que es el de las distintas impresiones que cada uno de nosotros puede tener de un mismo cuadro, ya que para algunas personas la identificación de ese ámbito marino sería sustituida por uno espacial.

Dokoupil - Sin título (Pompas)”, 2017.
Dokoupil, Sin título (Pompas), de 2017

Sin título (Espuma), de 2015, es otra de las obras que el artista checo realiza mediante la utilización de jabón,y que incorpora un distinto punto de vista a medida que nos acercamos a la obra, mediante el cual podemos observar un efecto similar al de la espuma. Si, por el contrario, nos alejamos del lienzo, lo que obtendremos es un efecto visual de relieve.

Si nos centramos en un enfoque general, la exposición destaca por su brillantez y a pesar de no contar con un número relativamente extenso de obras, las que están expuestas representan con total exactitud la idea simbólica que el artista checo quiere transmitir. Unos cuadros que cuentan con una fuerte carga visual, donde el mensaje deja de ser una idea general para convertirse en una formalidad particular; y cuya elaboración destaca por la gran cantidad de recursos poco cotidianos, e incluso absurdos, con los que Dokoupil ha ido experimentando a lo largo de los años, consiguiendo una libertad creativa de la cual muy pocos pueden alardear.

 

DATOS ÚTILES

  • Lugar: La Casa Encendida (salas B y C)
  • Localización: Ronda de Valencia, 2, 28012 Madrid
  • Web de la exposición
  • Fecha: Del 7 de febrero al 12 de abril de 2020
  • Transporte:
    • Autobús: Líneas EMT C1, 19, 41, 139
    • Tren: Estación de Embajadores
    • Metro: Lavapiés (Línea 3)
  • Horario:
    • De martes a domingo de 10:00 a 21:45 horas
  • Precio: Entrada gratuita