Por Guillermo GÜEMES @GuillArtC

El museo Thyssen presenta la primera exposición individual de Georgia O’Keeffe (1887-1986). Color, anatomía, naturaleza, sentimiento, libertad y vanguardia son sinónimos de su obra.

Cabeza de carnero y malva real blanca, Nuevo México (1935), Georgia O’Keeffe

La exposición temporal Georgia O’Keeffe se puede visitar en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza del 20 de abril al 8 de agosto de 2021. Un conjunto de más de ochenta obras reivindica a una de las artistas más representativas de la vanguardia norteamericana del siglo XX. En la muestra se pueden ver algunos de los cuadros que la convirtieron en la pionera de la abstracción, sus voluptuosas flores o los solitarios edificios neoyorquinos. Un universo pictórico lleno de color que recoge la trayectoria artística de O’Keeffe.

El comisariado de la exposición corre a cargo de Marta Ruiz del Árbol, experta en la figura de mujeres pioneras como O´Keeffe. «Las fronteras entre abstracción y realidad parecen haber desaparecido», así expresa la comisaria la fina línea que existe entre nuestro mundo y la imaginación de la artista en sus composiciones.

Sus comienzos

Los primeros pasos de Georgia O’Keeffe como pintora comenzaron en la escuela, allí encontró estrictos profesores que le enseñaron todo lo que debía saber para convertirse en una artista reconocida. El academicismo es un camino que la neoyorquina no quería seguir, copiar lo que ya habían hecho los demás no era propio de su carácter; ella quería llegar más lejos, trascender. Por ello, a partir de 1915, dejó entrever lo que serían las grandes pasiones que definirían su estilo: la naturaleza, la abstracción y las coloridas composiciones.

El entorno y la vida rural de Carolina del Sur marcaron a fuego a O’Keeffe; conectó ese sentimiento de la naturaleza con la expresión colorida de sus obras y así lo relataba cuando vio por primera vez ese Lucero de la tarde que tanto la asombró: “El lucero de la tarde estaba en lo alto del cielo del atardecer cuando todavía era de día. Esa estrella vespertina me fascinaba”.

Lucero de la tarde n.º IV (1917), Georgia O’Keeffe
Ritz Tower (1928)

Nueva York: Una nueva forma de ver el mundo

Se marchó a la Gran ciudad, en 1918, para perseguir su gran sueño y dedicarse a la pintura. Allí, experimentó con la composición y llegó a convertirse en una auténtica pionera de la abstracción. Es en este momento cuando comenzó a jugar con las formas de ver el mundo; la ciudad y el campo, dos conceptos muy delimitados —incluso para ella— pero esa pasión que mostró la artista por esos dos mundos le permitió conjugarlos de formas distintas.

La representación de la ciudad y Nueva York, en particular, la realizará de un modo simbólico. Uno de los temas más recurrentes de la pintura de comienzos del siglo XX era plasmar el ambiente de modernidad, los enclaves urbanos y las noches de la ciudad que no descansa; O’Keeffe encontró en los grandes rascacielos de Nueva York la inspiración para crear su obra. Sin renunciar al color y al estilo tan personal que la representa, consiguió formar unas composiciones urbanas que reflejaban el ambiente nocturno de la ciudad.

Naturaleza y flores

Estramonio. Flor blanca n.º I (1932)

El otro gran bloque temático de la artista estadounidense es el que rodea al mundo floral. La representación de la naturaleza a través de sus lienzos lo realizó de una forma muy particular, como si estuviese enfocando con el objetivo de una cámara el instante preciso. La vinculación con la fotografía vino de la mano del reconocido Alfred Stieglitz (1864-1946), su marido.

Con estas coloridas y delicadas obras la artista quería reivindicar la contemplación de la vida y la naturaleza; actitud que se había perdido entre las prisas y el ajetreo de la urbe moderna. El reconocimiento que tuvo en su momento no ha dejado de crecer, ya que la obra Estramonio. Flor blanca n.º1 (1932) se ha convertido en la pintura más cotizada realizada por una mujer.

Artista viajera

Otra de las grandes posibilidades de las que pudo disfrutar fue la de viajar por diferentes lugares de Estados Unidos. Una vez más vuelve a dar un giro rotundo a su obra y a su vida, abandonó la gran ciudad para instalarse en Nuevo México y disfrutar de los grandes espacios al aire libre, los páramos salvajes y la tradición de las culturas americanas; ella misma describió así la sensación de encontrarse con un lugar tan inhóspito: “En cuanto lo vi supe que era mi tierra. Nunca había visto nada parecido, pero encajaba conmigo exactamente”.

Paisaje de Black Mesa, Nuevo México. Desde la casa de Marie II (1930)

Los largos paseos por la meseta y las montañas contemplando y recogiendo materiales del suelo, que se llevó a su casa para dedicarles una obra, hicieron que la artista admirase cada vez más el lugar y, al cabo de unos años, acabó por comprar un pequeño rancho donde pasar los veranos y pintar desde la ventana de su casa el horizonte.

El taller de la artista

En el último tramo podemos observar el espacio de trabajo de Georgia O’Keeffe. En la sala se encuentran expuestas algunas de las piedras, los tablones de madera y los huesos que la artista se encontraba en sus viajes a lo largo del mundo y que servían de inspiración para realizar algunos de sus trabajos.

También se podrán ver los cuadernos que utilizaba para tomar apuntes y realizar esbozos que, posteriormente, se convertirían en algunas de sus obras más reconocidas. Junto a los cuadernos se hayan los pinceles que usaba para la producción de sus cuadros y más de trescientas tarjetas pintadas por la artista a modo de paleta de colores. Muchas de las pinturas que utilizaba eran creadas por ella mezclando distintos pigmentos de colores primarios. Entre los colores que más utilizó se encuentran: rojo alizarina, blanco plomo, verde cromo, azul cerúleo, amarillo cadmio y ocres.

Datos útiles

  • Lugar: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
  • Dirección: Paseo del Prado, 8, 28014, Madrid.
  • Web: https://www.museothyssen.org/exposiciones/georgia-okeeffe
  • Fechas: Del 20 de abril de 2021 hasta el 8 de agosto de 2021.
  • Transporte:
    • Metro: Banco de España (línea 2).
    • Autobuses EMT: 1, 2, 5, 9, 10, 14, 15, 20, 27, 34, 37, 45, 51, 52, 53, 74, 146 y 150.
    • Cercanías: Recoletos (estación más cercana).
  • Horario: De martes a domingo, de 10:00 a 19:00. Lunes de 12:00 a 16:00.
  • Precio: Consultar en la web.