Cartel de la película
Por Naroa FERNÁNDEZ @nfeeeer
Sinopsis
Sueños (Dreams, 1990) es una película dramático-fantástica dirigida por el director japonés Akira Kurosawa y producida por Steven Spielberg, mezcla la belleza y lo extraño creando toda una experiencia estética. Esta película fue una de las últimas que dirigió Kurosawa, con un toque más íntimo y personal. La película está construida por un conjunto de ocho sueños: Luz del sol a través de la lluvia, El huerto de los ciruelos y la fiesta de las muñecas, La tormenta de nieve, El túnel, Cuervos, El Monte Fuji en rojo, El ogro llorón y El pueblo de los molinos de agua. Cada sueño plasma en sí mismo sueños reales que el director tuvo durante su vida. Asimismo, el protagonista va creciendo a medida que avanza la película, vemos el cambio de edad de un sueño a otro. Se aprecia sobre todo el impacto de la cultura japonesa y los problemas socioculturales del país, versa de la vida, la melancolía, el remordimiento, la depresión y también de la muerte. Se inclina hacia el arte, la guerra, la muerte y los colores.
Ocho sueños poéticos y una intimidad profunda
Los llamados Ocho sueños de Kurosawa tienen títulos muy poéticos por sus historias mágicas y poéticas sin conexión entre sí. Los ocho fragmentos de la película están unidos entre sí en una historia visual y además de ello, por un complejo de símbolos y alegorías, también analiza la idea de lo metafórico como una forma esencial de expresión.
La estructura de las bellas imágenes se sostiene sobre la exploración imaginaria del director de una visión existencialista sobre el propio ser humano. Para Akira Kurosawa todo va más allá de narrar en sentido lineal la percepción de la belleza, la tristeza, el amor y la muerte, a su vez quiere crear una connotación nueva para el séptimo arte. Hace una crítica a la situación política del país japonés a través de su perspectiva optimista. Tiene una mirada subjetiva que trata de reflexionar sobre la universalidad, la identidad del hombre común, narrando el transcurso de la individualidad.
El primer sueño: La luz del sol a través de la lluvia. En ésta primera parte de la película vemos a los llamados zorros japoneses, personas disfrazadas que celebran sus bodas cuando el sol brilla a través de la lluvia. El propio sueño está basado en una vieja leyenda, y en él, el niño, llamado Yo, desafía el deseo de su madre. Vemos los toques fantásticos en esta primera escena, en la que se muestra un enorme arcoiris, un campo lleno de flores y la mitología japonesa. Kurosawa juega mucho con la fantasía en estos sueños, pero probablemente desde su visión, el niño es el propio director.

El primer sueño: La luz del sol a través de la lluvia, Sueños, Akira Kurosawa, 1990
El huerto de los melocotones es el segundo sueño de esta composición independiente, en él se narra la historia de Hinamatsuri, y en ella nuestro protagonista de repente ve a una niña, su hermana dice que tiene fiebre y por eso alucina. Aquí trata de hacer alusión al delirio, el sueño llevado a la alucinación. El niño vuelve a ver a la niña y la persigue hasta el huerto de melocotones que fue cortado. La niña representa el espíritu tradicional japonés, que conduce al niño hasta el huerto de melocotones, de profundo significado para Japón, pues existen innumerables poemas que hablan de la belleza del melocotón.
La tormenta de nieve, es el tercer sueño del protagonista, ahora ya en edad adulta. Consiste en un grupo de montañeros que tratan de luchar contra una tormenta de nieve en un sendero. Una vez perdidos en la fuerte nevada y el fuerte viento, deciden no avanzar y tratar de encontrar su camino. De pronto, el protagonista, se encuentra con una mujer que trata de salvarlo y cuidarlo tapándolo con mantas para no morir de frío. Aquí entra el toque fantástico y dramático que Kurosawa quiere transmitir, puesto que, ésta mujer no es más que una ilusión, en realidad no existe, es un espíritu angelical. Vemos cómo termina la tormenta de nieve y los hombres, somnolientos y ahora conscientes, se percatan de que la tela que los envolvía era la nieve que los iba sepultando poco a poco.
El cuarto sueño se titula El Túnel y narra cómo un oficial del ejército japonés viaja atrás en el tiempo a la guerra. Camina de noche por un túnel en el que va encontrándose con seres que representan la muerte, como un perro demoníaco, después un soldado con la cara azul, simbolizando a un espíritu, y por último a un enorme ejército de soldados muertos. Este sueño es más bien una pesadilla, en la que hace referencia a la muerte y la guerra, temas recurrentes en la película, y en este hace alusión al final de la Segunda Guerra Mundial.
En el quinto sueño hace alusión a uno de los cuadros de Van Gogh, el sueño se titula Cuervos. Posteriormente explicaremos el contexto artístico de este. Es un sueño que narra cómo un estudiante de arte se adentra en un mundo vibrante de una ilustración de Van Gogh. Vemos que el protagonista se pierde entre cuadros del pintor holandés.

Campo de trigo con cuervos, Sueños, Akira Kurosawa, 1990
El monte Fuji en rojo, es el sexto sueño de la película, en el cual se hace una crítica social sobre las centrales nucleares de Japón y el colapso absoluto. Vemos el cielo teñido de rojo y apreciamos el caos que el director trata de narrar, entre radiación y la huida. Es una pesadilla.
La tercera pesadilla de Kurosawa es también el séptimo sueño, titulado El ogro llorón. En esta parte de la película vemos a un ogro de la mitología japonesa, es una criatura con un cuerno que ha mutado, siendo en principio un ser humano. Este demonio le explica al protagonista humano que ha experimentado un holocausto nuclear a raíz del cual murieron animales, la naturaleza sufrió severos daños, y a los seres humanos les crecieron cuernos causantes de una agonía absoluta. Kurosawa lanza un mensaje apocalíptico a través de la pesadilla, haciendo alusión a una fábula budista homónima, siendo también una crítica al ser humano.
Por último, el octavo y último sueño, La aldea de los molinos de agua, es el final de la película y también en sentido poético, el final de la vida, ya que el protagonista llega a una aldea en la que está celebrándose un funeral. Un anciano le cuenta al viajero la razón por la que celebran los funerales con alegría y no con tristeza.
El reflejo de la perspectiva artística: Van Gogh y la fijación por el arte de Kurosawa
Aunque a primera vista sueños no sea una película que verse únicamente de arte, tiene una connotación interesante en uno de sus sueños. En el quinto sueño, titulado Cuervos, vemos a Akira Terao, un joven artista y estudiante que analiza los cuadros de Van Gogh en una sala de museo. Visualiza con detalle cada uno de los cuadros del pintor holandés, y muestra fijación por uno de ellos, El Puente de Langlois en Arlés, en el que después se ve inmerso fantásticamente. Los cuadros citados son: Retrato de Van Gogh, Noche Estrellada, Girasoles, Campo de trigo con Cuervos, La Silla, El puente de Langlois y La Habitación.

El Puente de Langlois, Sueños, Akira Kurosawa 1990

Van Gogh y Akira Terao, Sueños, Akira Kurosawa, 1990
Tras sumergirse en el Puente de Langlois de Arlés vemos como Akira Terao busca sin parar a Vincent Van Gogh, pregunta a las lavanderas del río y éstas le indican el camino hacia Van Gogh, aunque le advierten de que está loco y recién salido del manicomio. Vincent van Gogh estuvo internado en el hospital para enfermos mentales de Saint-Paul-de-Mausole, en Saint-Rémy-de-Provence, entre mayo de 1889 y mayo de 1890. Identificamos a Van Gogh pintando en un campo de trigo a contraluz, y sabemos que es él ya que un año antes de ingresar en el manicomio se cortó la oreja, y Kurosawa nos muestra a un hombre pelirrojo con la oreja vendada. Vemos a nuestro protagonista tratando de entablar una conversación con su admirado Van Gogh, quien huye del aficionado. Akira Terao trata de seguirle pero cambia el espacio-tiempo, salta de un cuadro a otro, busca a Van Gogh desde Campo de trigo con cuervos hasta Noche estrellada, pero no logra volver a donde estaba. En este sueño se mezcla la fantasía con la clara admiración de Kurosawa por el arte del pintor holandés.
Kurosawa en este sueño traspasa su pasión por el arte, se debe a que antes que cineasta, anhelaba ser pintor, y uno de sus pintores más admirados era Vincent Van Gogh. Según confiesa el propio director en su autobiografía: “Había comenzado a dudar de mi talento como pintor. Después de mirar una monografía de Cézanne, salía de casa y las calles, las casas y los árboles, me parecían un cuadro de Cézanne. Lo mismo me ocurría cuando miraba un libro de pinturas de Van Gogh o de Utrillo; ellos tenían una manera diferente de ver el mundo. Me parecía que era un mundo completamente distinto al que veían mis ojos. En otras palabras, no tenía una manera propia y completamente personal de mirar las cosas”.
Valoración de la película
La antepenúltima película de Akira Kurosawa, Sueños, no se parece a ninguna de las obras anteriores del venerado director japonés. El título de la película es apropiado porque nada tiene lugar fuera del mundo de los sueños, no hay hilo con la realidad, solo se narran los anhelos, cada uno de ellos representado de forma onírica y especial para captar la atención y causar una sensación en el espectador. Aunque no fuese la obra más destacada de Kurosawa, si fue la más personal. Además la obra en su conjunto es una clara crítica política desde una prisma dramática, irreal y personal. Kurosawa, que se formó como pintor, siempre fue un director con una enorme inventiva visual, dispuesto a romper las reglas, a experimentar con las convenciones y a mezclar rasgos del cine oriental y occidental. Ésta película está repleta de eventos inolvidables e históricos, podemos decir que es pictórica y cautivadora por su originalidad.

