Por Bruno Corrales Ucar / X (Twitter): @bcorralesucar
El Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) de Móstoles estrena nueva temporada con la primera exposición individual en España de Sol Calero (Caracas, 1982), una serie de instalaciones kitsch multiformato en las que dejar atrás los prejuicios, proponiendo repensar la relación del inmigrante con su identidad, del turista con el lugar visitado y de dinamitar el estereotipo de la cultura latinoamericana.
“Sol Calero. Buscando guanábana ando yo”, así se titula la primera exposición individual de la venezolana residente en Berlín, Sol Calero. La exposición está comisariada por Tania Pardo, recién nombrada directora del propio CA2M, con quien ya había trabajado en la exposición colectiva “El hecho alegre. Una mecánica popular de los sentidos” en La Casa Encendida de Madrid, en 2019.
Calero, que llega a Móstoles poco después de haber participado en la Bienal de Venecia, acumula a sus espaldas exposiciones en espacios prestigiosos tales como el Museo de Arte de Stavanger, Noruega (2023); la galería de arte Francesca Minini de Milán (2023); el Crèvecœur de París (2021); o el Copenhagen Contemporary (2020).
En la exposición, que abarca la totalidad de la segunda planta del CA2M, encontramos varias instalaciones a través de tres zonas diferenciadas, en las que el espacio en sí mismo es relevante y tiene como objetivo hacer sentir al visitante integrado y en diálogo con lo expuesto. Su obra, en forma de pintura y escultura coloridas y exultantes, se completa en esta muestra a través de la arquitectura, de grandes murales y diseño de interiores, con los que trata de construir una experiencia inmersiva. Todo ello protagonizado por una estética kitsch, de colores vivos, que nace como una crítica a la representación exótica de Latinoamérica en el arte.

Una de las obras que más llama la atención es “El Autobús”, una instalación de gran tamaño en la que, a través de murales pintados in situ, se recrea la forma de un autobús. En el interior, una serie de pantallas y una voz en off guía al espectador a través de un viaje ficticio, sin un destino concreto. Dos realidades chocan según el punto de vista y la experiencia de cada persona. Por un lado, retrotrae a los largos viajes en autobús en países como México o Argentina; por otro, y desde la óptica de un turista, juega con las expectativas acerca del lugar visitado, exótico y desconocido. Se trata de una instalación que ya fue presentada en el Tate de Liverpool en 2019 y en el Museo Kiasma de Helsinki en 2022.
El título, “Buscando guanábano ando yo” remite intencionadamente a la música de Rubén Blades, y en concreto a la canción ‘Buscando guayaba ando yo’, en la que la artista reconoce haber observado un reflejo de esa eterna búsqueda del emigrante. Ella, como emigrante y artista latinoamericana, viene definiendo su carrera a través de esta condición ineludible, poniendo en consideración los conceptos de identidad de las personas nacidas en un lugar y habitantes de otro; o cuestionando quién define los estereotipos, en este caso de la cultura latinoamericana en general y venezolana en particular. En este rescate de la música de Rubén Blades decide sustituir la guayaba por la guanábana, simbolizando con esta fruta un diálogo con el espectador acerca de la identidad y el sentido de pertenencia.
Su condición de artista latinoamericana, la propia reivindicación del arte latinoamericano y un cuestionamiento acerca de los estereotipos y clichés que asociamos a esos países, son una de las bases de esta obra, que propone una forma activa de transitarla con el objetivo de hacer sentir al espectador cómodo para poder interactuar con ella.

Ese interés por crear ambientes es muy habitual en sus trabajos anteriores, repletos de códigos culturales de América Latina. Desde un puesto de cambio de moneda (“Casa de Cambio”, 2016), a cantinas (“La Cantina de La Touriste”, 2022), agencias de viajes (“Agencia Viajes Paraíso”, 2017) o peluquerías (“Bienvenidos a Nuevo Estilo”, 2014), enfrentando de alguna manera al visitante a sus propios prejuicios a la hora de interactuar en contextos ajenos y estereotipados.
Como prueba definitiva de su polivalencia, la exposición nos sorprende con una última zona en la que se encuentra un pequeño cine popular, con la proyección de la telenovela “Desde el jardín”, película escrita y dirigida por Sol Calero y Dafna Maimon. Una pieza manifiestamente camp que alude a las clásicas telenovelas venezolanas, exagerada y sobreactuada de una forma pretendida, siendo a su vez un vehículo para tratar temas identitarios, de sexualidad o aspiracionales.
Sol Calero demuestra ser una artista multidisciplinar y conceptual en constante exploración, consciente de sus propias contradicciones, orgullosa de sus raíces y, al mismo tiempo, disconforme con lo socialmente aceptado. Evidenciando que todavía tenemos mucho trabajo por delante en nuestra relación social y cultural con los países latinoamericanos, y mucho que preguntarnos sobre nuestra posición en el mundo.
Datos de interés:
- Lugar: Museo CA2M
- Dirección: Avenida de la Constitución, 23, 28931 Móstoles (Madrid)
- Web: ca2m.org
- Fechas: del 28 de septiembre de 2024 al 5 de enero de 2025
- Transporte: Metro (Línea 12: Móstoles Central y Pradillo); Cercanías (Línea C5: Móstoles); Autobús (desde Príncipe Pío: 541, 545, 547, 521; desde Villaviciosa de Odón: 519; desde Alcorcón: 519; desde Fuenlabrada: 525, 526, 527)
- Precio: Entrada libre
- Horarios: de martes a domingo 11:00 a 21:00h


Considero que los tema planteados por la artista Sol Calero son muy interesantes. Es difícil escapar a la identidad y a los prejuicios, que proyectamos y/o presuponemos por ser miembros de una comunidad y, por tanto, de una cultura.
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