Por Javiera VERCELOTTI @Vercelotti_
Desde el 20 de octubre de 2017 hasta el 14 de enero de 2018, el centro cultural del Palacio de Cibeles abre sus puertas a la exposición La Même Indifférence, una iniciativa de los fotógrafos Borja Larrondo y Diego Sánchez. La exposición, fruto de cinco años de documentación, nos ofrece una visión realista, auténtica y cruda de dos barrios periféricos, uno de Madrid (Orcasur) y otro de París (La Courneuve)
La exposición La Même Indifference (La misma indiferencia) pertenece al proyecto Aquellos que esperan, de los fotógrafos Diego Sánchez y Borja Larrondo -gracias al cual han conseguido la beca FotoPres, de la Fundación «la Caixa»- y, a su vez, forma parte del programa cultural parisino Tándem París – Madrid, cuyo propósito es establecer puentes culturales entre la ciudad de la luz y otras ciudades.
La Même Indefference se realizó entre 2012 y 2016. Nos situamos en pleno siglo XXI, en dos barrios cuyos orígenes se remontan al precario intento de dar una solución urbanística a los éxodos rurales y fuertes migraciones a Europa tras la II Guerra Mundial. Orcasur (Madrid) y La Courneuve (París) son dos barrios construidos en los límites de las ciudades, que prometían un mejor futuro a quienes llegaban a vivir en ellos. Sin embargo, la realidad fue muy diferente, cosa que se puede atribuir -entre otros muchos otros factores- al aislamiento urbano que sufrían y sufren todavía sus habitantes. Aún en el año en que vivimos, estos barrios -denominados también suburbios, barriadas, benliues, cités, council, estates- y sus habitantes se encuentran estigmatizados y condicionados socialmente.
En esta exposición, los autores enseñan la realidad de lo que es vivir en ellos; a través de diversas micronarrativas generan interrogantes en los espectadores y plantean aspectos tales como dónde comienza la casi invisible línea que distingue ambos territorios.
La exposición, situada en la tercera planta, cuenta con cinco habitáculos. El primero de ellos destaca por sus paredes negras, de aspecto sombrío y lúgubre, con una luz de interior que aporta cierto dramatismo: “…No hay intención de demostrar ni acatar ni facilitar respuestas, sino de generar preguntas y mover a la acción. Renunciar a la ilusión documental del relato totalizador no significa tampoco caer en el vacío, sino proporcionar algo fundamental: sentir la potencia del ser humano. Nos acercamos a seres humanos con todas sus contradicciones, violencias e incertidumbres, preguntándonos de dónde viene esa misma indiferencia”, afirma Sandra Maunac, comisaria de la exposición. Es interesante destacar que en esta primera parte de la exhibición encontramos una pantalla en la que se reproducen vídeos de disturbios y altercados en el barrio parisino La Courneuve, mientras de fondo, acompañando a las imágenes, suena sutilmente música francesa. También nos encontramos con objetos como una moto y alambrados cuya presencia aproximan y crean más cercanía con los barrios de las fotografías. Todas estas características de la sala generan una atmósfera muy particular en la que el espectador se encuentra inmerso con todos sus sentidos.

En ella, también se encuentran diversas fotografías con tamaños de aproximadamente 20 centímetros, posicionadas de forma secuencial. De este modo, la imagen se aproxima más al movimiento, a lo que podría ser un vídeo, y narra más fácilmente lo que quiere contar. En dichas imágenes se pueden observar infraestructuras propias de estos barrios. Pero, sin duda, lo que más destaca de esta instancia son tres fotografías monocromáticas de gran tamaño situadas en la pared colindante. En ellas vemos tres imágenes que, casi a modo de metonimia, lo dicen todo: un motociclista, un policía desempuñando un arma y un edificio lleno de humo por disturbios civiles. En el segundo habitáculo nos encontramos con dos proyectores que van mostrando en paredes contrapuestas el plano urbanístico de La Courneuve y Orcasur, también aportan datos tales como el distrito al que pertenecen, el número de habitantes, la superficie, densidad, población extranjera o el número de viviendas sociales.

Rostros e historias que contar
La tercera y cuarta estancias son, posiblemente, las más conmovedoras, puesto que hasta el momento solo habíamos podido ver infraestructuras y situaciones violentas en estos barrios periféricos. Sin embargo, en estas estancias, Orcasur y La Courneuve tienen rostros e historias que contar.
En esta parte de la exposición, Diego Sánchez y Borja Larrondo acompañan las fotografías con breves historias que nos delatan todo aquello que presenciaron y que les motivó a capturar esos instantes. Así lo vemos con una pared que lleva por título La Courneuve. En ella encontramos la historia Espacio de la inocencia (2015), acompañada por dos fotografías de niños que invitan a la reflexión sobre la infancia y el futuro que les espera en aquel barrio.
Finalmente, la última instancia es la más grande y también la que más invita a la reflexión del visitante. En ella podemos ver siete fotografías de aproximadamente un metro y medio de alto y ancho en la pared: el rostro de un niño, carreteras, coches y precarias viviendas acompañando un texto final, escrito en la pared, que ayuda al observador a llegar a una correcta conclusión de toda la exposición. Además, de un modo muy visual y creativo, alrededor de dicho texto podemos encontrar libretos con el plano urbanístico de barrios marginales de todo el mundo (Chile, Polonia, Estados Unidos, Brasil, Argelia, entre otros.) queriendo hacer ver que Orcasur y La Courneuve no son casos aislados.

Sin duda alguna, se trata de una exposición inusual que nos permitirá ver más allá de nuestra zona de confort, y, sobre todo, comprender de qué manera los procesos urbanos son capaces de condicionar y estigmatizar tanto social como psicológicamente a las personas. Los autores han conseguido con gran eficacia hacer un fuerte reclamo social a través del arte y transmitir al espectador las inquietudes que plantean en la primera habitación de la exposición -esto sucede en muchos sitios, pero, casi siempre, observamos con la misma indiferencia-.
Datos útiles:
- Lugar: CentroCentro Palacio de Cibeles – 3 planta.
- Dirección: Plaza de Cibeles, 128014.
- Web: http://www.centrocentro.org/centro/exposicion_ficha/245
- Fechas: 20 de octubre de 2017 a 14 de enero de 2018.
- Trasporte: Autobuses: 1, 2, 5, 9, 10, 14, 15, 20, 27, 34, 37, 45, 51, 52, 53, 74, 146, 150, 202. Cercanías: Madrid – Recoletos. Metro: Banco de España (L2).
- Precio: gratuito.
- Horarios:
- De Mar. a Domin. de 10h a 20h.
- 5 de enero de 10h a 14h.
- Lunes, 24, 25, y 31 de diciembre, 1 y 6 de enero cerrado.

