Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

Por Violeta IZQUIERDO @arteneaucm

HISTORIA DEL MUSEO Y LA COLECCIÓN

El Museo Nacional Thyssen–Bornemisza de Madrid tiene su origen la Fundación Colección Thyssen Bornemisza creada en 1988. Abrió al público en 1992 en el edificio del hasta entonces conocido como Palacio de Villahermosa. En 1993 el Estado Español compró esta colección, lo que significa que desde entonces pertenece al sector público. En 2004 se añadió la colección Carmen Thyssen-Bornemisza, pero no pertenece al Estado, se expone como depósito, mediante acuerdo de préstamo que se renueva periódicamente. En septiembre de 2017, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte le otorgó la categoría de Museo Nacional, la misma que ya tenían el Museo del Prado y el Museo Reina Sofía.

Esta colección de arte empezó con el primer Barón, August Thyssen (1842-1926), creador de un imperio económico basado en la industria siderúrgica. En su madurez encargo a Rodin siete figuras de mármol con la idea de crear una colección de escultura. La Primera Guerra Mundial dio al traste con este proyecto. Las obras pasaron entonces a su familia. Su hijo Hans Heinrich Thyssen–Bornemisza (1875-1947) siguió coleccionando, atesoró 525 piezas entre las que se incluyen pinturas, tapices, joyas y otras obras de gran valor. En 1930 expuso por primera vez esta colección en la pinacoteca de Munich. En 1932 compró Villa Favorita en Lugano, Suiza, al príncipe Leopoldo de Rusia para albergar la colección, que abrió sus puertas en 1936, pero con el estallido de la Segunda Guerra Mundial se cerró hasta 1949. Tras su muerte su hijo Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza (1921-2002) recibió una parte de esa colección, que había sido repartida entre él y sus 3 hermanos. Solo Hans decidió continuar con la colección y compró a sus hermanos gran parte de la colección diseminada, ampliándola con adquisiciones de maestros antiguos. En 1961 compró su primer cuadro moderno, y la fue ampliando con los maestros modernos y obras de vanguardia.

CONTENIDO ARTÍSTICO

De perfil casi enciclopédico, este museo puede ilustrar por sí solo la evolución de la pintura europea y estadounidense, y además cobra una especial relevancia en el contexto artístico de Madrid por las secciones que complementan al Prado y el Museo Reina Sofía, sobre todo en pintura medieval italiana, renacimiento alemán, barroco holandés, y corrientes internacionales a partir del Romanticismo.

El museo cuenta con un total de casi mil obras incluyendo obras cedidas en depósito por la colección Carmen Thyssen. La colección permanente del museo empieza en el gótico e incluye obras de Italia, siglos XIII-XVI, Renacimiento alemán: Durero, Holbein, Países Bajos, siglos XV y XVI: Van Eyck, Memling. De Giulio Romano a Caravaggio y Rubens. Del Rococó al realismo.

En cuanto a las vanguardias artísticas acoge todos los movimientos artísticos hasta los años ochenta. Las secciones de Impresionismo, Expresionismo alemán, Constructivismo ruso y otros movimientos de vanguardia son únicas en la oferta museística de Madrid. De hecho, muchos de los artistas extranjeros del Thyssen, tanto antiguos como modernos, se hallaban ausentes de los museos españoles, del mismo modo que la pintura española anterior al siglo XX cuenta con una corta presencia en este museo.

RECOMENDACIONES ARTENEA

Si visitas el Museo Thyssen de Madrid, no debes perderte estas obras maestras de la colección de Maestros Antiguos:

Girlandahio: Retrato de Giovanna Tornabuoni (1489–1490)

Doménico Girlandahio (1448-14914): Retrato de Giovanna degli Albizzi Tornabuoni (1489–1490) Esta excepcional obra es un ejemplo espléndido del retrato en el Quattrocento florentino. La modelo, de estricto perfil y busto, está retratada con los brazos en reposo y las manos juntas. Al fondo, en un sencillo marco arquitectónico, aparecen algunos de sus objetos personales. A la derecha, un cartellino con un fragmento de un epigrama de Marcial lleva inscrita en números romanos la fecha de su muerte. La modelo se ha identificado como Giovanna Tornabuoni a partir de una medalla con su efigie y su nombre.

Carpaccio: Joven caballero en un paisaje (1510)

Vittore Carpaccio (1465-1520): Joven caballero en un paisaje (1510). Es una de las obras más conocidas de la colección.Esta obra firmada y fechada en el cartellino a la derecha, estuvo atribuida hasta 1919 a Durero. La divisa Malo mori quam foedari (antes morir que ser deshonrado) que aparece junto al armiño podría indicar que se trata de un caballero de la orden del Armiño. En cuanto a la identidad del personaje existen numerosas hipótesis; la última propuesta para el personaje es la del militar veneciano Marco Gabriel. El cuadro está lleno de simbología animalística.

Halls: Grupo familiar ante un paisaje (1645-1648)

Frans Halls (1582-1666): Grupo familiar ante un paisaje (1645-1648). Halls está considerado el gran genio de la retratistica holandesa. Consiguió, como ningún otro, penetrar en la personalidad de sus modelos confiriéndoles una vitalidad y una espontaneidad hasta entonces desconocidas. En este lienzo los esposos se cogen de la mano simbolizando la lealtad del matrimonio, mientras el perro a los pies de la niña representa la fidelidad. La pincelada es tan suelta y libre que resulta increíblemente moderna para su época. Sus retratos colectivos y de grupo, como el que en este caso nos ocupa, constituyen lo más famoso de su legado.


En Maestros modernos, la lista es impresionante:

Morisot: El espejo Psiqué (1876)

Berthe Morisot (1834-1917): El espejo Psiqué (1876). Esta artista fue una destacada representante del movimiento impresionista francés, compañera de otros maestros como Manet, Monet, Pissarro o Renoir. En la obra una mujer entalla su holgado camisón blanco. La luz de las dos ventanas entre las que se encuentra el espejo en el que se observa y los reflejos sobre éste permiten establecer una rica gama de blancos. La figura de cuerpo entero se muestra en una actitud coqueta, con el hombro izquierdo al descubierto y girado hacia el espectador. Psyché, nombre con el que se conoce a este tipo de espejo abatible, ha servido como título de la obra en algunas ocasiones.

Van Gogh: Les vessenots en Auvers (1890)

Vincent van Gogh (1834-1917): Les vessenots en Auvers (1890). Una de las cinco obras que hay en el museo de este artista postimpresionista. En este paisaje de Les Vessenots, a las afueras de Auvers, Van Gogh representa una composición de horizonte elevado, en la que se agrupan una serie de viejas casas de la campiña junto a unos extensos campos de trigo y algunos ondulantes árboles. La paleta reducida, de luminosos verdes y amarillos, y las pinceladas agitadas y nerviosas, que siguen un ritmo ondulante y repetitivo, son propias del periodo final del pintor.

Marc (1880-1916): El sueño (1912)

Franz Marc (1880-1916): El sueño (1912). En búsqueda permanente de la libertad de expresión a través de una visión mística del mundo natural y de la creación de nuevos símbolos adecuados para una nueva espiritualidad. Marc aspiraba a crear un nuevo reino paradisíaco en el que se pudiera alcanzar la perfecta compenetración del hombre con la naturaleza. En esta nueva Arcadia los símbolos tomaron forma a través de una profusión de animales convertidos en criaturas místicas cargadas de alegorías, que el propio artista denominaba «animalización del arte».

Grosz: Metrópolis (1916-1917).

George Grosz (1893-1959): Metrópolis (1916-1917). Pintada por Grosz en Berlín en plena guerra y marcado por sus propias experiencias en el frente, da a la obra un aire apocalíptico que pone en evidencia la alienación del hombre y su camino de autodestrucción. La muchedumbre deshumanizada que contemplamos en Metrópolis está irremediablemente atrapada en un tipo de vida infernal que Grosz exagera a través de unas acusadísimas líneas de fuga, producidas por una perspectiva muy rígida y, sobre todo, gracias al predominante color rojo que proviene de una abrasadora e irreal esfera solar que ilumina toda la composición.

No te olvides tampoco de Bailarina basculando o bailarina verde (1877-79) de Edgar Degas; Amazona de Frente (1882) de Edouard Manet;  Mujer con sombrilla en un jardín (1875) de Auguste Renoir; El deshielo en Vétheuil (1880) de Claude Monet; Hombre sentado (1905) de Paul Cézanne; La pelirroja con camisa blanca (1889) de Henri Toulouse-Lautrec; La calle con buscona vestida de rojo (1914-1925) de Ernst Ludwig Kirchner; Arlequín con espejo (1923) de Pablo Picasso; Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar (1944) de Salvador Dalí; Habitación de hotel (1931) de Edward Hopper o Mujer en el baño (1963) de Roy Lichtenstein.

DATOS ÚTILES

Dirección: Paseo del Prado, 8

Teléfono: 91 7911370

Horarios: martes – domingo: 10:00 a 19:00 / lunes: 12:00 a 16:00*

Tarifas: Precios variables a consultar en taquilla (de 7 a 17 euros; lunes gratis)

Página Web: http://www.museothyssen.org