Por Giulia SAFON ROVATI @lia_rovati

El C arte C (Centro de Arte Complutense) se engalana con la obra de Luis Priego (Cuenca, 1962), que presenta El Jardín de las Hespérides, una colección de más de cincuenta obras que evocan la belleza del mito de un jardín de ninfas y manzanas doradas, donde los cantos seducen los oídos y el aire transporta la esencia de la inmortalidad. Una experiencia inmersiva en la que el autor hila, cuadro a cuadro, una historia placentera para los sentidos y el ánimo.

Luis Priego, artista y profesor universitario en la Facultad de Bellas Artes presenta en la Sala de exposiciones de la Universidad Complutense de Madrid, el resultado de su trabajo de los últimos ocho años, cincuenta obras de gran formato que exploran el concepto de la belleza y el mito. Esta exposición está comisariada por el catedrático de la UCM, José Manuel Losada, especializado en mitocrítica, que define la muestra como «un jardín universal dentro de una universidad», es además quien ha coordinado el excelente catálogo editado para la ocasión con el patrocinio del Vicerrectorado de Cultura, Deportes y Extensión Universitaria de la Complutense, el grupo de investigación en Mitocrítica y la Comunidad de Madrid.

Inaugurada el día 21 de enero y que estará abierta hasta el 4 de abril, contó con la presencia de numerosas autoridades, entre ellas la Vicerrectora de Cultura, Deportes y Extensión Universitaria Isabel García Fernández quién comentó que el lugar es como «un jardín dentro de otro jardín», haciendo alusión tanto a la espléndida sala en la que se sitúa como al contenido del jardín de las ninfas de Hera.

Un recorrido con encanto

Shamhat (2022)

Cupido sonriente es el primero en recibir al visitante, su misión será guiarlo a lo largo de todas las salas con una única consigna: permitir la ascensión a un estado de armonía.

Esta armonía se logra por medio del profundo cuidado hacia los detalles y de una técnica esmerada como la de Priego, un artista figurativo que usa pinceladas de gran textura y expresividad.

Detalle de pies de
Soberano de Aurora (2022)

Cada movimiento de muñeca del pintor ha quedado plasmado en las superficies de tabla de gran formato, que transmiten vibraciones de cerca, pero también de lejos, estimulando la multiplicidad de puntos de vista. Toda su obra es dinámica, pues tiene como cometido el paso hacia un plano más allá de lo terrenal.

La mitología emana de los cuerpos de las ninfas que bailan, cantan y posan, una tras otra, y cuyas siluetas se perfilan por trenzas de palabras: son extractos poéticos en la lengua original de cada autor elegido, que contribuyen a darle vida a este espacio más allá de lo tangible. La poesía que acompaña cada pintura adquiere mayor trascendencia cuando es leída: al volverse sonido, cede el paso a la música, medio que eleva el espíritu por excelencia. Esas no son las únicas referencias musicales: algunas tablas han sido revestidas de partituras especialmente elegidas para estar en consonancia con el mensaje expresado. Partituras de las que emergen los cuerpos de las nereidas danzantes.

Encuentro con la belleza

Incerta Lumina (2022)

El público, frente a sus obras, encuentra belleza y esta, cual puente, lo incita a superar lo físico. En palabras de Priego: «…la belleza existe, pero más allá de lo material (…) Si dijéramos que un atardecer es lo bello, lo bello sería únicamente ese atardecer, nada más. En cambio, la belleza es algo que se siente».

Aunque suene paradójico, el que observa su arte es invitado a contemplar la mitología como algo real y cercano: es la historia de sí mismo, de su lucha eterna entre lo apolíneo y lo dionisíaco, entre el bien y el mal.

Quien logra ponerse en una posición lo suficientemente privilegiada como para apreciar los opuestos como partes igualmente importantes y necesarias de una misma unidad, contempla la belleza como la manifestación de la vida. El arte es bello solamente si se presenta como vía para trascender.

El arte como espejo

El artista pintando La buena belleza (2022)

La producción pictórica de Luis Priego resulta tan atractiva a nuestros sentidos porque nos hace formar parte de ella, actúa como un reflejo. Cuanto más nos acerquemos al mito ilustrado, más contemplaremos el mito en nosotros. Cuanta más disposición tengamos a dejarnos recorrer por el arte, más el arte nos recorrerá.

El arte, entonces, se vuelve un espejo con un reflejo diferente al que acostumbramos ver, uno que nos hace mirarnos por dentro.

Para el maestro conquense, el arte real es un «arte bello» que nace como expresión del artista, sin tener una causa definida explícita. No se trata de una declaración de vida, es una manifestación de algo que rebasa nuestros límites.

Manzanas IV (2022)

Un jardín dentro de otro jardín

La Sala de exposiciones del C Arte C de la Complutense presenta un ventanal que da vista a un jardín. Dejando entrar la luz natural, este ventanal permite la comunicación entre el exterior y el interior, como si el jardín de afuera y El Jardín de las Hespérides lograran entablar una relación de comunión.

En esta exposición, Hesperetusa, Egle y Eritia te estarán esperando para enseñarte que la inmortalidad, en realidad, no tiene nada que ver con las manzanas doradas, sino con el arte.

Datos útiles

Lugar: C arte C (Museo Centro de Arte Complutense)

Dirección: Av. Juan de Herrera, 2, 28040 Madrid

Web: https://eventos.ucm.es/76954/detail/el-jardin-de-las-hesperides.html https://www.luispriegopriego.com/

Fechas: Del 21 de enero al 4 de abril de 2022.

Transporte: Metro: Ciudad Universitaria (línea 6). Autobuses EMT: 46, 160, 161

Horario: De martes a sábados de 10h a 18:45h. Domingos y festivos de 10h a 15h. Lunes cerrado.

Sala: Única