Por Elsa SALOM @salom_elsa

No, las mujeres no son siempre las musas de los artistas. Sí, las mujeres también pintan y merecen ser estudiadas, admiradas y respetadas. Existen más mujeres pintoras de las que pensamos en la historia del arte. ¿Quieres conocer alguna de ellas?

Como cada 8 de marzo, las mujeres de todo el mundo paran para reivindicar sus derechos y exigir la igualdad entre sexos. Artenea ha querido conmemorar esta fecha recordando a aquellas artistas mujeres que merecían y merecen un lugar digno en el arte. 

La pintura es un arte universal que ha enriquecido a la sociedad siglo tras siglo. Miles de artistas hombres han sido estudiados y admirados por su arte y su destreza sobre el lienzo. Pero, cuando nos detenemos y echamos la vista atrás, nos damos cuenta de que tampoco en la pintura las mujeres han ocupado el sitio que se merecen. La injusticia y desigualdad de género penetra en todos los ámbitos artísticos, el pictórico no ha sido la excepción. 

Exposición de Hilma af Klint

La sociedad patriarcal tachaba de “rebelde” o “loca” a aquella mujer que quisiera transmitir sus ideas con el arte y denunciar las injusticias de la sociedad. Y sino, miren lo que le pasó a Ángeles Santos (1911-2013), artista que fue internada en un sanatorio por su temprana pasión por la pintura. De manera muy distinta, se admiraba la capacidad de creación de los hombres junto a su compromiso con la sociedad y el arte. Alguna de estas artistas logró el éxito y alcance que merecía, por ejemplo Frida Kahlo (1907-1954), que disfrutó de su vida artística y se convirtió en un hito de la pintura. Sin embargo, otras como Hilma af Klint (1862-1944) no obtuvieron reconocimiento y no gozaron de una próspera y exitosa carrera artística en vida.

Hilma af Klint (Suecia, 1862–1944)

Hilma af Klint (Suecia, 1862–1944)

Cuando pensamos en el nacimiento del arte abstracto nos viene a la cabeza un artista, en concreto un nombre de hombre: Wassily Kandinsky (1866-1944). Pero la verdad es que ni él ni Piet Mondrian (1872-1944) fueron los creadores de este arte, sino una mujer: Hilma af Klint. 

Lo cierto es que sus particulares obras son dignas de estudiar ya que inauguran las técnicas del abstractismo y sirven de base para los futuros y futuras artistas del movimiento. Sin embargo, no fue hasta hace apenas cuarenta años cuando las obras vieron la luz y se exhibieron públicamente en salones de arte. En 2013, tras un exhaustivo estudio de su vida y obra, se anunció el redescubrimiento de af Klint y la artista fue presentada públicamente en el Moderna Museet de Estocolmo.  

Así pues, la pintora sueca habría descubierto el mundo abstracto al menos cinco años antes que el gran Kandinsky. Af Klint ya había emprendido su camino hacia la abstracción antes de que “el padre del arte abstracto” publicara De lo espiritual en el arte (1911). No obstante, el panorama social de su época hizo que la pintora se viera obligada a reservar su arte y a no exhibirlo hasta pasados unas cuantas décadas. «…le dijo que ocultara aquellos cuadros durante cincuenta años más, porque nunca serían entendidos.«


Sonia Delaunay (Ucrania, 1885-1979)

Sonia Delaunay (Ucrania, 1885-1979)

Sarah Ilínichna Stern, más conocida como Sonia Delaunay fue una pintora y diseñadora clave en el mundo del orfismo. Se le relaciona constantemente con su marido, Robert Delaunay. Ambos dedicaron su vida al arte abstracto y fundaron el simultaneísmo. No obstante, debemos admirar el trabajo propio de Delaunay y considerarla una artista independiente. 

Ritmo (1938), Sonia Delaunay

A muy temprana edad, la artista ligó su vida al arte, concretamente, a la pintura. Sus primeros pasos se dirigieron hacia el postimpresionismo de Van Gogh (1853-1890) y Paul Gauguin (1848-1903). Pronto se instaló en Francia, centro neurálgico de arte donde conoció los más respetados y famosos artistas como Pablo Picasso (1881-1973), Georges Braque (1882-1963) o el mismo Robert Delaunay (1885-1941). Así pues, la artista aprendió de los mejores y se formó completamente como pintora. Además de la pintura, Delaunay emprendió un negocio donde exponía sus diseños de moda. La pintora vivió el mundo de las vanguardias en primera persona y se integró en los grupos dadaístas y surrealistas y más tarde de arte abstracto.

Sin duda alguna, Sonia Delaunay fue una mujer pionera, atrevida y emprendedora que no tuvo reparo alguno al exigir su hueco en la sociedad y en el arte. En 1964, la artista pasó a ser la primera mujer en vida a la que el Musée du Louvre (París) dedicaba una exposición propia.

Georgia O’Keeffe (EEUU, 1887-1986)

Georgia O’Keeffe (EEUU, 1887-1986)

“La madre del arte moderno estadounidense”. O’Keeffe es considerada una de las pintoras más destacables del arte norteamericano del siglo XX. Sus grandes aportaciones en la abstracción la convierten en una artista fundamental para entender el arte actual. Conocida por sus flores y sus paisajes con rascacielos, O’Keeffe mantuvo una vida digna de conocer y admirar. Apasionada de la naturaleza, anticipada a su tiempo e independiente a su manera. Así puede ser definida esta artista de tal magnitud. No existe una clasificación exacta para esta pintora, su estilo reúne varios movimientos: Art Déco, surrealismo, modernismo, simbolismo, abstractismo y alguno que otro más. O’Keeffe compaginó su carrera artística con la educación y vivió muy de cerca el movimiento vanguardista en Nueva York.

En los años veinte, al alcanzar su madurez pictórica y una fama considerable, la artista dedicó su obra a plasmar grandes flores. Flores femeninas que definen e identifican hoy a la artista con el feminismo, pues sus obras están cargadas de un gran erotismo femenino. Finalmente, la pintora se instaló en Nuevo México y adoptó una vida muy independiente y solitaria en su estudio, lugar sagrado donde solo ella tenía acceso. 

El misterio, atrevimiento, empoderamiento y decisión de Georgia O’Keeffe convierten a esta pintora en un claro referente de la pintura y del feminismo a nivel mundial.


Tamara de Lempicka (Polonia, 1898-1980)

Tamara de Lempicka (Polonia, 1898-1980)

Vamos ahora con una artista muy peculiar y reconocida mundialmente. «La reina del Art Déco»: Tamara de Lempicka. Su estilo tan personal a la hora de pintar hace que sus obras sean inconfundibles. La artista polaca que pudo vivir de su trabajo como pintora a una temprana edad. Sin embargo, su obra perdió interés con el nacimiento del expresionismo abstracto y la figuración que pintaba Lempicka quedó atrás. Aún así, esta pintora fue merecidamente recuperada con el paso del tiempo. A día de hoy, se considera una de las artistas más cotizadas del siglo XX. 

Su vida personal es un tanto desconocida ya que confundió la realidad con su propia imaginación. No obstante, se sabe con certeza que sus aportaciones pictóricas fueron definitivas para el arte de principios de siglo XX y una gran influencia para el Art Déco.

Autorretrato en un Bugatti verde (1929), Lempicka

Su obra desprende modernidad y atemporalidad y es protagonizada por mujeres elegantes y refinadas pertenecientes a la aristocracia. Su cuadro más famoso es el Autorretrato en un Bugatti verde (1929), todo un símbolo del Art Déco y un referente para el feminismo ya que la intensa mirada de la propia artista desafía el mundo masculino en el que vive. 

Con todo, sus obras llevan décadas llamando la atención del público y su arte maravilla a quien se topa con él. Como ella misma apunta, Tamara de Lempicka vivió “en los límites de la sociedad” y se convirtió en “la primera mujer que hizo pinturas claras y evidentes”.


Maruja Mallo (España, 1902-1995)

Maruja Mallo (España, 1902-1995)

Cuando hablamos de la Generación del 27, no podemos dejar de mencionar a Salvador Dalí, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Ramón Gómez de la Serna o Luis Cernuda, entre muchos otros nombres masculinos. Pero, ¿dónde están las mujeres? 

Lo cierto es que muchas de ellas tuvieron un papel destacado en el grupo aunque no se les dio la importancia que merecían. Por ejemplo, María Zambrano, Rosa Chacel o la inconfundible Maruja Mallo. 

Mallo fue una artista adelantada a su época, revolucionaria y valiente. Mantuvo una estrecha relación con los intelectuales del país y dedicó su vida a la pintura hasta que se vio obligada a exiliarse en Sudamérica tras el inicio de la Guerra Civil (1936-1939). Injustamente, su emigración y el hecho de ser mujer hicieron que su huella artística se fuera borrando lentamente en España.   

Maruja Mallo inició su carrera con una pintura amable y paisajística pero pronto se decantó por el surrealismo. La guerra obligó a Mallo a abandonar su país y tras una corta estancia en Portugal, se instaló definitivamente en Buenos Aires donde siguió pintando y viviendo su vida como ella quería. 

Formó parte de las “sinsombrero”, grupo de mujeres de la Generación del 27 rebeldes y transgresoras, con afán por cambiar la atrasada sociedad de los años veinte en España. La pintora nos recuerda cómo vivió aquel día tan intenso y significativo…

Frida Kahlo (México, 1907-1954)

Frida Kahlo (México, 1907-1954)

Finalizamos nuestro homenaje a las mujeres pintoras con un símbolo del feminismo y del arte: Frida Kahlo. La pintora mexicana rechazó la sociedad patriarcal del México de principios de siglo XX y adoptó un modus vivendi revolucionario y poco convencional. El dolor físico que le provocó un trágico accidente de automóvil marcó para siempre a la artista. Un rígido corsé y continuadas operaciones acompañarían a Frida hasta el día de su muerte. Es por ello que en sus obras la pintora plasma su dolor y sufrimiento constante.

 La columna rota (1944), Frida Kahlo

Por ejemplo, uno de sus cuadros fundamentales es La columna rota (1944). En este autorretrato, Frida semidesnuda muestra su columna vertebral convertida en una columna jónica y fragmentada por su accidente. Además, el corsé que la oprime y los clavos que atraviesan su cuerpo transmiten la agonía de la mexicana tras las repetidas operaciones y la tortura que le tocó vivir. 

Su vida estuvo marcada por su tormentosa relación con el también pintor Diego Rivera (México, 1886-1957), el mayor exponente del muralismo mexicano. Ambos compartían sus ideas e ideales en la famosa Casa Azul (México) pero no supieron encontrar el equilibrio y su historia de amor se convirtió en una relación inestable y perjudicial para ambos. Sus idas y venidas marcaron el carácter de Kahlo e hicieron de ella una mujer independiente y atrevida. Además, su gran activismo le permitió relacionarse con personalidades tales como André Breton, Trotski o Chavela Vargas. 

La cantidad de mujeres que demostraron su destreza artística con el pincel es inmensa. Hemos destacado a seis de ellas aunque no debemos dejar de nombrar a pintoras como Mary Cassatt (1844-1926), Berthe Morisot (1841-1895), María Blanchard (1881-1932), Remedios Varó (1908-1963) o Françoise Gilot (1921-) entre otras. 

Todas ellas tan admirables, tan diferentes y tan unidas por el hecho de ser mujer. Todas ellas reivindicando su lugar en el arte y siendo recordadas hoy como unas pintoras valientes y avanzadas a su tiempo. ¿Echas alguna en falta?