
Por Pilar OLMEDA
HISTORIA DEL MUSEO Y LA COLECCIÓN
El Museo del Romanticismo de Madrid se encuentra en un palacete, es decir, en una vivienda que no tiene grandes dimensiones como las de un palacio pero que es lujosa y espaciosa. En su interior, la totalidad de su mobiliario se presenta tal y como lo haría hace 200 años un hogar con holgura económica. La memoria silenciosa de los objetos distribuidos por el museo tienen como fin narrarnos cómo era la sociedad española de entre finales del setecientos y mediados del ochocientos.

El museo fue creado por el marqués Benigno de la Vega-Inclán y Flaquer, un militar y político que impulsó con gran ahínco el turismo y la cultura en España. Benigno donó en 1921 un gran número de objetos artísticos al Estado. En octubre de ese mismo año, realizó una exposición de los mismos como primicia de lo que supondría su regalo. Tres salas se inundaron de lujosos muebles y más de ochenta cuadros se colgaron sobre las paredes. A esta exposición asistieron los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, que eran cercanos al marqués.
El palacete donde se encuentra fue construido entre 1776 y 1779, bajo dirección del arquitecto Manuel Rodríguez. Fue habitado por familias notables hasta que, en junio de 1921, se convirtió en la sede de la “Comisaría Regia de Turismo”. Este organismo fue creado en 1910 por Vega-Inclán mientras era diputado del Partido Liberal de José Canalejas. Con este organismo Benigno buscaba gestionar el negocio hotelero español, objetivo que logró, pues atrajo el interés de, entre otros, el empresario Georfe Marquet, quien construyó el Hotel Palace.

La inauguración de la casa-museo fue en 1924. Se añadieron más obras donadas y objetos de personajes de las letras españolas como Larra, Zorrilla y Juan Ramón Jiménez. El museo atrajo el interés de figuras como Ortega y Gasset o Rafael Alberti, el último siendo director del Museo durante la Guerra Civil.
Con el paso de los años el museo ha ido ensanchando las dimensiones de su tesoro romántico gracias a donaciones, adquisiciones y depósitos (por ejemplo, del Museo del Prado). Durante 9 años estuvo cerrado al público (entre 2001 y 2009) a causa de una reforma que pretendía reordenar la colección. Fue en su reapertura cuando se le otorgó el nombre de “Museo del Romanticismo”.
CONTENIDO ARTÍSTICO

Al ser una casa-museo, la colección es variada. Tenemos pinturas, esculturas y dibujos, pero también estampas, fotografías, mobiliario y decoración de la época romántica en España (1833-1868). Todas estas obras componen un tesoro de hasta 17.000 fondos a los que hay que añadir la disposición del palacete y cada una de las salas. Estamos hablando de una total inmersión en el Romanticismo. Por otro lado, el museo cuenta con un Archivo Histórico con más de 4.000 fondos documentales.
El núcleo principal de la colección es la donación primigenia hecha por Benigno, aunque se le suman depósitos y donaciones posteriores. Una de las donaciones más destacadas fue la efectuada por el marqués Enrique de Aguilera y Gamboa, el marqués de Cerralbo, que cedió “Las sátiras del suicidio romántico” (1839), de Leonardo Alenza y Nieto. El marqués adquirió las dos obras en 1878 y las donó al Museo Romántico al poco tiempo de ser creado.
Al fallecer, Enrique de Aguilera y Gamboa cedió al Estado su colección de obras de arte y un palacio conocido hoy en día como Museo Cerralbo. En dicho museo encontramos otro espacio empapado del aura de otro tiempo, en este caso de finales del siglo XIX. Nos muestra la colección privada del marqués que incluye artistas como El Greco o Tintoretto.
Su página web es: https://www.culturaydeporte.gob.es/mcerralbo/home.html
| Al fallecer, Enrique de Aguilera y Gamboa cedió al Estado su colección de obras de arte y un palacio conocido hoy en día como Museo Cerralbo. En dicho museo encontramos otro espacio empapado del aura de otro tiempo, en este caso de finales del siglo XIX. Nos muestra la colección privada del marqués que incluye artistas como El Greco o Tintoretto. Su página web es: https://www.culturaydeporte.gob.es/mcerralbo/home.html |
RECOMENDACIONES ARTENEA

Leonardo Alenza y Nieto (1807-1845): Sátira del suicidio romántico (1839). El suicidio, durante el Romanticismo, se mitifica y se embellece, se transforma incluso en una moda. El cuadro es una sátira de los excesos de la ideología romántica, de la macabra relación que establecen entre belleza y muerte. Vemos a un hombre excesivamente delgado lanzándose desde una colina mientras sostiene un puñal. Al fondo, una figura ahorcada y un hombre muerto sobre un charco de sangre completan la angustiosa pintura.

Rafael Tegeo (1798-1856): Virgen del Jilguero (1825-1828). La Virgen sostiene al Niño mientras ambos admiran un pequeño jilguero, un ave que se presenta en varios trabajos del artista. Los protagonistas se muestran arropados por un frondoso árbol y al fondo se observa una representación de la ciudad de Roma con la pirámide Cestia junto a la Porta San Paolo. En esta obra el artista es capaz de unir diferentes influencias a las que se vio sometido: el pintor neoclásico José Aparicio, Fernando Brambila, los maestros del Cinquecento italiano… Observamos una obra de ambiente clasicista y espiritual.

Francisco Javier Parcerisa (1803-1876): Iglesia en ruinas (1856). Dibujo a lápiz sobre papel que representa las ruinas de un templo gótico cuya entrada está constituida por un arco ojival. Una figura se encuentra arrodillada ante una tumba mientras otro hombre observa desde la distancia. El artista recorrió España buscando plasmar diferentes escenas naturales y construcciones humanas. La obra se encuentra dentro de la línea tradicionalista del romanticismo catalán.

Manufactura Ignace Pleyel & Cie: Piano de cola (1848-1854), hecho de maderas nobles, hueso y nácar. Para los melómanos está este magnífico ejemplar, un piano con una extensión de siete octavas (La2-La6) sobre una estructura con forma de lira. La manufactura Pleyel construyó pianos para pianistas como Chopin o Liszt. En concreto, este magnífico piano se fabricó para la Reina Isabel II. La monarca recibió desde pequeña una completa educación musical y realizaba lujosos conciertos en palacio (también cantaba y tocaba el arpa).

Jean Baptiste Laurent y Minier (1816-1886): Fotografía del “Gobierno Provisional”, (1868, durante el Sexenio Revolucionario). En pie y de izquierda a derecha: Práxedes Mateo Sagasta, Juan Prim y Prats, Francisco Serrano y Domínguez, Juan Bautista Topete y Carballo, Adelardo López de Ayala y Juan Álvarez de Lorenzana y Guerrero. Sentados y en el mismo orden: Laureano Figuerola y Ballester, Manuel Ruiz Zorrilla y Antonio Romero Ortiz. Una imagen de gran valor documental ya que inmortaliza a los principales personajes de las transformaciones políticas tras La Revolución de 1868 (La Gloriosa). Algunas de sus principales medidas fue otorgar el trono a Amadeo I tras el exilio de Isabel II, la abolición de la esclavitud y el sufragio universal masculino.

Leonardo Alenza y Nieto (1807-1845): Bailarina (1830-1845). Ataviada con un traje ancho, de volantes y con el pelo recogido la joven se apoya sobre la punta del pie derecho mientras sostiene unas castañuelas con los brazos extendidos. El artista se vuelca con el detalle. El dibujo pertenece a un conjunto de 58 de temática costumbrista. Este tipo de dibujos solían ser realizados con pluma de ave y tinta sepia.

Francisco de Goya (1746-1828): San Gregorio Magno (1796-1799). La obra pertenece a la serie Los Cuatro Padres de la Iglesia, pintada entre 1796 y 1799 de la que son miembros los cuadros San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo. Se puede apreciar una fuerte influencia del pintor barroco Murillo. El protagonista, San Gregorio Magno, es considerado uno de los cuatro padres de la Iglesia occidental o latina, junto con Jerónimo de Estridón, Agustín de Hipona y Ambrosio de Milán. Se tituló a sí mismo “siervo de los siervos de Dios”, un título que los sucesivos papas quisieron también aceptar.
Tampoco hay que olvidar: Isabel II, (1849) de Federico de Madrazo, la estampa de La emperatriz Eugenia Franz de Xaver Winterhalter y Samuel Cousins (1857), el magnífico dibujo a pluma de Gustavo Adolfo Bécquer, Joven romántica de entre 1845 y 1870. Por último también encontraremos esculturas tan entrañables como El descanso en la huida a Egipto, del último tercio del siglo XVIII (anónimo) y sorpresas como el arpa de manufactura Erard (1840), de madera, metal y pan de oro.
DATOS DE INTERÉS
Dirección: Calle San Mateo, 13.
Teléfonos: 914 481 045 / 914 480 163
Correo electrónico: informacion.romanticismo@cultura.gob.es
Página web: https://www.culturaydeporte.gob.es/mromanticismo/inicio.html
HORARIOS
Horario de invierno (de noviembre a abril): De martes a sábado: de 9:30 a 18:30 Domingos y festivos: de 10:00 a 15:00
Horario de verano (de mayo a octubre): De martes a sábado: de 9:30 a 20:30 Domingos y festivos:de 10:00 a 15:00
Cerrado: Todos los lunes, 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 9 de noviembre, 24, 25 y 31 de diciembre.
TARIFAS
Enlace para conocer descuentos: https://www.culturaydeporte.gob.es/mromanticismo/informacion/horarios-tarifas.html
1. Entrada general: 3 €
2. Entrada reducida: 1,50 €
3. Entrada gratuita (estudiantes, menores, pensionistas…, a consultar en la página web o en taquilla). Días gratuitos: Sábados a partir de las 14:00 horas y domingos. https://mndelromanticismo.sacatuentrada.es/

