Por Fabiana Angulo @fabianguucm
El Museo Thyssen Bornemisza presenta hasta el 2 de junio de 2024, la primera exposición monográfica de una artista española, que dará a conocer lo más íntimo del realismo de Isabel Quintanilla.
El Museo acoge un centenar de obras de la autora nunca vistas en conjunto. El público ya pudo disfrutar de algunas de estas piezas en la colección de realistas que el mismo centro organizó en 2016. No obstante, en esta ocasión se trata de una muestra dedicada íntegramente a la pintora madrileña.
Isabel Quintanilla no fue reconocida por la España de su época, pero quien si apreció su su talento fue el marchante alemán Ernest Wuthenow que daría a conocer su firma en la Alemania de 1970 y 1980, donde los lienzos tuvieron buena acogida y fueron valoradas, expuestas y compradas. Por estos motivos, Leticia Cos, comisaria de El realismo íntimo de Isabel Quintanilla, tuvo que insistir e investigar sobre cuál era el paradero de estas y contactar sus actuales propietarios para poder llevar a cabo esta iniciativa.
La exhibición propone un recorrido temático y a la vez cronológico, que aúna seis décadas de su trabajo y se inicia con la primera parte: “Temprana declaración de intenciones”.
En ella, se encuentras las obras con las que Quintanilla daría inicio a su carrera, resultado del conocimiento aprendido durante sus estudios en la Academia de Bellas artes de San Fernando. En este lugar surgió el grupo de los realistas de Madrid, constituido por el mayor representante del movimiento en España, Antonio López, así como el escultor Francisco López, marido de Quintanilla. Un círculo que se completaría con nombres como Amalia Avía, Esperanza Parada y María Moreno.
Objetos parlantes
En esta sala los lienzos son más oscuras y vemos un claro precedente de lo que serán sus producciones futuras como en Lamparilla (1956). En este caso, es un bodegón que ya podía tener en este caso uno de sus representativos vasos de la marca Dura Lex o el aceite de La Española o la mermelada Helios, que recuerda al emergente Pop Art y las influencias por parte de la publicidad o el estado del bienestar propio de la años sesentas. Destaca el uso de la luz y se aprecia su paso por Italia con su marido Francisco López, premiado con una beca para estudiar allí. Pudo visitar los cuadros del Renacimiento o Barroco italiano y estudiar el juego de la luz y cómo esta impacta en los objetos.

“La luz es lo más importante de la pintura, es la que te hace el dibujo” con estas declaraciones, Quintanilla manifestaba, cómo la luz es esencial para dictaminar la posición de las líneas, las sombras o los colores.
En la segunda sala: “Pinturas de proximidad” continúan desarrollándose esas telas que conforman bodegones y cuyos protagonistas son objetos de la cotidianeidad como vasos, fruteros, alimentos, y naturalezas muertas como el Pescado y el conejo (1971). En ellas ,el elemento de apoyo podía ser una mesa o un frigorífico y el fondo podía ser tanto una cortina como el perfil de una ventana. También sobresalen la aguja y el hilo o la máquina de coser como elementos principales, en recuerdo a su madre, que sacó adelante a su familia gracias a su profesión como costurera.
En la tercera sala: “Los lugares más íntimos de la artista: Su vivienda y su taller” aparecen pinturas más personales en el lugar de trabajo que compartía junto a su pareja y el espacio donde residía en Madrid en la calle Menorca. Destaca un riguroso estudio de la luz y en su mayoría son obras más maduras.
“Compañeras” es el título que recibe la estancia a sus colegas pertenecientes al grupo de realistas, Amalia Avía, Esperanza Parada y María Moreno con quién entablaría una amistad por el resto de su vida.
Inspiración y “Pensamientos”
En “Paisajes queridos” , el espacio recoge su pasión por plasmar las vistas de las ciudades de Madrid y Roma desde edificios altos con una amplia perspectiva. Quintanilla pinta El Jarama (1966) en homenaje al poema de Rafael Sánchez Ferlosio de mismo nombre, escrito diez años antes. Esta publicación literaria representa todo lo que este grupo entendía por Realismo.
En “Hortus conclusus” el papel protagonista recae sobre las flores y plantas que Quintanilla cultivaba, como hortensias o pensamientos y jardines que decora con los frescos observados en su visita a Pompeya y en las villas clásicas romanas durante su estancia en Italia.

La selección cierra con un breve vídeo que permite escuchar la voz de Quintanilla y algunos de sus coetáneos dialogar sobre sus formas de concebir el arte y la vida. Se puede ver a Francis López esculpiendo o a la propia Quintanilla trabajando en su taller.
Datos útiles:
- Lugar: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
- Dirección: Paseo del Prado, 8
- Web: https://www.museothyssen.org/exposiciones/realismo-intimo-isabel-quintanilla
- Fechas: 27 de febrero al 2 de junio de 2024.
- Metro: Banco de España (L2), Sevilla (L2)
- Autobús: 001, 10, 14, 19, 27, 34, 37, 45, C03, N9, N10, N11, N12, N13, N14, N15, N17, N25,
N26 - Cercanías: Madrid-Atocha, Madrid-Recoletos, Madrid-Sol
- Precio: General: 13 €. Reducida: 9 € (consultar web). Gratuita: (Consultar condiciones en la web)
Acceso gratuito los sábados, de 21:00 a 23:00 h, gracias a la colaboración de Uniqlo - Horario:
– Martes a viernes y domingo: 10:00 – 19:00 h
– Sábados: 10:00 – 21:00 h
– Cerrado: lunes - Duración: 1 Hora Aprox.

