Por Guadalupe Delgado Redondo / X (Twitter): @Lupe64428316202

Del Nueva York tras la Gran Depresión a la época dorada hollywoodiense, la Fundación Mapfre recoge, hasta principios del próximo año, las imágenes con las que el conocido fotógrafo de sucesos, Weegee, inmortalizó la realidad y ficción de la noche estadounidense.

A lo largo de más de cien instantáneas la Fundación Henri Cartier-Bresson, en colaboración con la Fundación Mapfre, realiza un recorrido diacrónico por la obra de Arthur H. Felling, más conocido como Weegee (Zólochiv, Ucrania 1899-Nueva York, 1968). Bajo el título Weegee. Autopsia del espectáculo, se exhiben las imágenes más conocidas de este mítico fotógrafo, quien revolucionó el periodismo al establecer las bases de una nueva forma de hacer periodismo. En ella, se observan las dos grandes etapas en las que los críticos han diseccionado, principalmente, su trayectoria y que, sin embargo, la Fundación pretende reconciliar.

Weegee, Accidente de coche, 1940

La muestra está dividida en distintas salas, cada una de las cuales se corresponde con una de las temáticas favoritas del autor. En cada sala las imágenes se apoyan en diversos textos explicativos que, además de ayudar a la comprensión de la instantánea, aportan datos sobre su particular modo de trabajo. 

Nada más entrar, el visitante queda impactado por las escenas de crímenes, a las que le siguen accidentes automovilísticos, edificios devorados por las llamas y arrestos policiales, entre otras. Todo ello refleja la tragedia humana que sacudía la vida nocturna del Nueva York de 1930 y 1940. Estas imágenes directas, descarnadas, de personajes anónimos contrastan con las situadas al final del recorrido, donde se puede apreciar rostros conocidos con nombres y apellidos, para los cuales se ha empleado una técnica más creativa. Se trata de los famosos retratos, también llamados fotocaricaturas, que muestran las caras más populares del mundo cinematográfico de Los Ángeles en aquel momento y que Weegee consiguió deformar con la ayuda de un prisma. Marylin Monroe, Dalí, Los Duques de Windsor o John Fitzgerald Kennedy son sólo algunos de los personajes que sucumbieron a la técnica más experimental de este fotógrafo. Ni el propio autor pudo resistirse, y la muestra recoge numerosos autorretratos de estilos diferentes.

Sin embargo, entre ambas etapas y mundos tan radicalmente opuestos, este reportero conjugó instantáneas desenfadas con otras marcadas por el efectivismo del espectáculo, sin dejar de lado las condiciones de vida de las clases más desfavorecidas. Weegee puso especial interés en la inmortalización no sólo de los hechos sino también en las reacciones humanas que estos mismos provocaban. En ocasiones lo hacía de forma irónica y satírica, mientras que en otras sus fotografías eran reflejo de una cruda realidad, quedando patente una vez más la dualidad de su arte. 

Las distintas expresiones que adquiere el rostro humano ante el horror de la tragedia se mezclan con imágenes donde se da protagonismo a un observador inmutable que traslada el hecho en sí a un segundo plano. La Sociedad de los Espectadores es uno de los títulos de las salas, pero también el hilo conductor a través del cual los organizadores de la exposición dan coherencia a la evolución profesional de este fotógrafo. Situado en ocasiones en un primer plano y en otras de fondo, el mirón de Weegee observa impávido frente a sus ojos las imágenes más escabrosas, poniendo de manifiesto la sociedad del espectáculo en la que se estaba convirtiendo Estados Unidos.

Weegee, Vecinos durmiendo durante una ola de calor,
Lower East Side, Nueva York, 1941

En lo referente a la distribución formal de las imágenes, cabe destacar que, en algunos de los casos, se ha colocado de forma contigua la foto original y la publicada en su día en los periódicos. Ambas imágenes llegan a mostrar encuadres distintos, lo que lleva al visitante a pensar más allá de la obra del propio autor y reflexionar en la postproducción y sus efectos.

La obra de Weegee, tal y como refleja esta exhibición, se caracteriza por un poderoso claro oscuro, de alto contraste lumínico, marcado por la oscuridad de la noche y la utilización del flash. La pistola de flash de prensa le permitió crear imágenes de un gran contraste y dramatismo, con sombras muy pronunciadas, que permitía al mismo tiempo sorprender a los retratados. Todo ello, junto a estudiados ángulos y encuadres hizo que el autor consiguiese agudizar la sensación emotiva que quería transmitir. Dicho estilo personal, perteneciente a su primera etapa –mezcla de una particular estética visual y una temática basada en lo criminal y delictivo– sirvieron de inspiración a un nuevo género cinematográfico, el cine negro o cine noir. Pero esa ya es otra película.

Weegee, Colegiales de Brooklyn mirando a un jugador asesinado en la calle, 1941

Dato de interés:

  • Lugar: Sala Recoletos, Fundación Mapfre
  • Dirección: Paseo Recoletos, 23, 28004, Madrid
  • Web: https://www.fundacionmapfre.org/arte-y-cultura/exposiciones/sala-recoletos/weegge-exposicion-autopsia-espectaculo/
  • Fechas: 19 septiembre 2024 – 05 enero 2025
  • Transporte: las estaciones de Metro cercanas son Colón (L4), Banco de España (L2) y Chueca (L5): así como la parada de Cercanías Recoletos (C-2, C-7, C-8 y C-10)
  • Precio: entrada individual general, 5 €. Entrada gratuita los lunes, de 14:00 a 20:00, excepto festivos. 
  • Horario: lunes (excepto festivos) de 14:00 a 20:00. Martes a sábados de 11:00 a 20:00. Domingos y festivos de 11:00 a 19:00.