Por Daniel Jimeno González / X (Twitter): @danijg13
La Fundación MAPFRE trae al siglo XXI “31 Mujeres: una exposición de Peggy Guggenheim”, la muestra realizada por la galerista Peggy Guggenheim en 1943, en la que aglutinaba a treinta y una mujeres artistas ensombrecidas, en ocasiones, por la figura masculina pictórica.

“No soy una coleccionista. Soy un museo”. Peggy Guggenheim (Nueva York, 1809 – Camposampiero, 1979) era sobrina y esposa de hombres que sangraban arte, pero consiguió claridad entre la sombra que sepultaba a muchas mujeres artistas o empresarias. Excéntrica y cultivada, la presencia de Guggenheim era atronadora en el mundo del arte del siglo pasado y sus truenos resuenan todavía en el cielo de hoy.
El espacio artístico de la Fundación MAPFRE, en el corazón madrileño del Paseo de Recoletos, ofrece la exposición que llevó a cabo Peggy Guggenheim en 1943: Exhibition by 31 Women. En su galería de la calle 57 oeste neoyorquina, Art of This Century, Guggenheim reunió a treinta y una artistas, consagradas y noveles, con una característica en común: ser mujer dentro de un mundo dominado por la pintura masculina.
Aunque esta no fue la única exposición que la coleccionista realizó poniendo el foco únicamente en las mujeres (The Women, 1945), sí fue la que alcanzó mayor notoriedad al incluir a grandes nombres de la pintura surrealista y del arte abstracto europeo y estadounidense, como Leonora Carrington, Frida Kahlo, Dorothea Tanning, Dora Carrington, entre otras artistas.
El <<Yo>> como arte
La muestra 31 mujeres: una exposición de Peggy Guggenheim, dividida en cuatro secciones, comienza con la feminidad imperante como protagonista. La autorrepresentación de las autoras a través de estruendosos disfraces y maquillajes hace que, en parte, escapen de los roles impuestos a la figura femenina durante los siglos precedentes. Aunque algunas de estas autoras fuesen reconocidas en su época, siempre llevaban colgada al cuello la etiqueta de “acompañante del artista masculino”. Con estas obras representativas de los códigos femeninos, las artistas huyen incluso de la mera seña de ‘mujer artista’, que lograba ser despectiva en muchas ocasiones. Incluso la artista americana Georgia O’Keeffe rechazó participar en esta exposición porque consideraba que era artista, no una “mujer artista”.
Lo entrañablemente familiar
Sigmund Freud adoptó el término unheimlich, traducido como lo siniestro o lo ominoso. Esta estética hace referencia a lo familiar, aquello que produce tonos grisáceos dentro de este núcleo. Para las pintoras surrealistas de la exposición, el hogar ya no es un lugar seguro, es un enclave incómodo y carcelario. Estos escenarios domésticos eran reflejados en los bodegones que han pintado artistas a lo largo de los siglos. Pero, las pintoras de Guggenheim hacen evolucionar al género.

Esta obra de la artista y vedette Gypsy Rose Lee (protagonista del célebre musical de Broadway ‘Gypsy’) es un ejemplo de la reinvención del bodegón, introduciendo unos pechos en el entorno del hogar en vez de frutas. La feminidad se mezcla con lo desconocido, con las perspectivas aberrantes.
‘Bestiarios’
El recorrido de la muestra nos lleva a la transformación de la mujer en animales, una especie de emancipación otorgadora de libertad. Se desprenden de su herencia y exploran los límites surrealistas entre humanos y animales.

Leonora Carrington es uno de los nombres mayúsculos de la exhibición y un nombre propio del surrealismo. La obra de la pintora inglesa gozó de mayor éxito en Norteamérica y México que en su Europa natal, pero su estela es reclamo de los muestrarios de arte y exposiciones. En la danza ecuestre de Los caballos de lord Candlestick, Carrington explora el pavor de la libertad reflejado en los ojos saltones de los animales, con tonos oscuros y un enclave extraño que nos hace dudar.
The Middle Way: Lenguajes de la abstracción

Las últimas manchas de pintura de la exposición son abstractas. La sección final de la exhibición explora los lenguajes abstractos de pintoras como Buffie Johnson, que pertenecieron y fueron el núcleo de organizaciones como New Bauhaus y American Abstract Artists. Su propuesta abstracta se destacaba por la utilización de diversas prácticas y artes decorativas, así como por la fusión de estas con las características formales del movimiento. Estos pinceles femeninos recogían las corrientes artísticas del momento y les dotaban de una nueva visión, hasta ahora apenas explorada, una visión propia.
Cuarenta obras resucitan desde Nueva York hacia Madrid hasta el 5 de enero comisariadas por Patricia Mayayo. Cuarenta obras de treinta y una mujeres que Peggy Guggenheim presentaba en 1943 como “el testimonio de que la capacidad creativa de las mujeres no se limita en absoluto a la vena decorativa, como podría deducirse de la historia del arte realizado por mujeres a través de los tiempos”. Tiempo es precisamente lo que ha pasado, pero esta cita de Guggenheim podría abrir todavía hoy, ochenta y un años después, las escasas exposiciones dedicadas a la mujer artista.
Datos de interés:
- Lugar: Fundación MAPFRE
- Dirección: Paseo de Recoletos, 23
- Web: https://www.fundacionmapfre.org/arte-y-cultura/exposiciones/sala-recoletos/peggy-guggenheim-arte-femenino/
- Fechas: 19 de septiembre del 2024 al 5 de enero del 2025
- Transporte: Metro Colón (L4); Autobús: 5,14,27,37,45,53,150,C03; Cercanías Recoletos (C1,C2,C7,C10)
- Precio: General 5€; reducida 3€; gratuita lunes (no festivos)
- Horarios: Lunes (excepto festivos): 14-20 h; de martes a sábados: 11-20 h; domingos y festivos: 11-19 h

