Por Gabriela MORENO @___gaabyyy
El Museo del Prado reabre sus puertas tras la crisis sanitaria con la exposición “Invitadas”, desde el pasado 6 de octubre hasta el próximo 14 de marzo de 2021 para dar reconocimiento a las artistas del S.XIX con obras de la propia colección del museo
El museo más importante de la capital acoge la exposición Invitadas, la cual estaba apuntada en el calendario para presentarse en marzo pero debido a la pandemia se vieron obligados a aplazarla a octubre. Es una exposición temporal que dura desde el 6 de octubre hasta el 14 de marzo del 2021 gracias al apoyo de la Fundación AXA.
Miguel Falomir –director del Museo Nacional del Prado- afirma que: “Es la apuesta más ambiciosa del Museo del Prado hasta la fecha para dar visibilidad a las mujeres”. La exposición tiene como objetivo reivindicar el papel de la mujer en el arte y su situación, en un marco histórico que va desde los siglos XIX y principios del S.XX para dar una visión diferente a las nuevas generaciones. El Prado nos regala poder conocer obras que hasta el momento no han sido vistas ni expuestas en ninguna de sus salas. Con esto, se propone revisar los cánones desde esta institución tan importante, realizando una revisión crítica sobre la imagen y consideración de las mujeres en el mundo del arte y en concreto, en el sistema artístico español del s.XIX.
Un compromiso que es valiente y que no ha sido fácil llevar adelante
Carlos G. Navarro, comisario de Invitadas afirmaba en la rueda de prensa – que tuvo que hacer online debido al haber estado en contacto con positivos- a través de la plataforma YouTube, que estaba muy emocionado con esta exposición ya que en ella se tratan temas tabú que en el S. XIX se miraban con buenos ojos.
Se trata de una exposición que puede no ser entendida por muchas personas pero que: “necesita ser visualizada”. Carlos G. Navarro deja claro que Invitadas no es en ningún caso lo que opina el Museo, es lo que ha dejado el S.XIX en sus almacenes como representación de las mujeres en la historia del arte y que: “El museo da un salto desde el estatus en el que se encontraba en el pasado hacia un futuro en el que la condición pintora pueden ser revisadas con mucha mayor precisión.
La exposición
Invitadas está compuesta por 133 obras de arte que se ordenan en dos partes articuladas que a su vez está separadas por distintos bloques temáticos. Son 17 secciones en total las que podemos visitar. Las dos partes articuladas en las que se divide la exposición, en primer lugar es el papel de la mujer como “invitada” en el arte. No participaba en él, utilizaban sus cuerpos y su belleza para poder realizar sus obras.
La segunda parte consiste en el conocimiento de la situación y posición en el que se encontraban las mujeres y en su adentramiento en el mundo artístico para comenzar a realizar obras de arte que estaban en igualdad de requisitos y capacidades artísticas que los hombres.
A lo largo de la historia, las imágenes que mostraban a la mujer dentro del ideal burgués recibían un gran respaldo. Era el Estado el que legitimaba estas obras mediante encargos, premios o adquisiciones y fueron plenamente aceptadas como muestra de madurez del autor y se rechazaban las que no tenían esa temática.
El arte también ha servido durante muchos años para adoctrinar a una población analfabeta. Con las obras históricas que representaban a Juana I de Castilla, alimentaban el mito de que las mujeres tenían locura, estaban incapacitadas para gobernar y no estaban preparados para reconocer el poder político de las mujeres.

A finales del S.XIX, se empezaron a elaborar obras con temas basados en la cotidianidad, los temas del día que se veían reflejados en escenas que los artistas recogían. Eran habituales las obras en las que se veía a padres o abuelos enseñando a las niñas valores morales, produciendo así una jerarquía en el discurso. Los artistas comenzaron a plasmar belleza y carácter débil, siempre supeditas al hombre con una naturaleza emotiva. Muchos otros representaron locura, brujería y desequilibrios mentales cuando reflejaban en sus obras la figura de la mujer.
Las mujeres entraron al mundo del arte siendo copiantas. Realizaban réplicas de las obras y así se inscribían en los museos. Más adelante pintaban bodegones, pues se consideraban obras más fáciles y menores. Muchas de ellas, se autorretrataban para dejar patente su voluntad de mostrarse como creadoras y romper el arquetipo.
Temas sensibles para el público
El Prado ha querido mostrar una serie de obras con una temática difícil para los ojos de un público del S.XXI, pero es necesario concienciar y mostrar lo que en el S.XIX se aceptaba.

Uno de los temas es la pedofilia. Las Academias pedían que los desnudos en las obras se justificasen pero los asuntos elegidos, en su conjunto, sublimaban las fantasías y los impulsos de los hombres, enmascarándolos bajo excusas moralizantes que contraponían la castidad a la lujuria.
Conferencias
La Coordinación General de Educación del Museo del Prado con la intención de visibilizar y hacer más accesibles los contenidos de la exposición, ha organizado un ciclo de conferencias que se impartirán en el auditorio del Museo desde el 7 de noviembre hasta el 16 de diciembre a las 18.30 h. Cabe destacar la conferencia impartida por Estrella de Diego, Catedrática de Arte Contemporáneo de la Universidad Complutense de Madrid. Es una de las mujeres que gracias a la crítica de género ha apoyado este proyecto para visibilizar las obras de arte del S.XIX.
Estas actividades sirven para complementar el enriquecimiento cultural de Invitadas, que podemos considerarla como un viaje crítico al epicentro de la misoginia del S.XIX, de la mano de las propias obras del Prado que sirven como testimonio.

