Por Giulia SAFON ROVATI @lia_rovati

Artenea cumple 6 años de vida y para celebrarlo por todo lo alto hemos querido hacer un recorrido por 6 edificios emblemáticos de la capital española, para resaltar su valor histórico, urbano y por supuesto artístico. Acompáñanos a conocer las características y curiosidades de edificios que representan la energía de la ciudad y que le confieren esa imagen inconfundible que tanto enamora a locales y turistas.

Vista aérea de Madrid

Madrid no ha sido siempre la capital de España. A lo largo de la historia, el lugar elegido para poner las bases del reino fue variando en función de las decisiones personales de los monarcas o por otras cuestiones políticas.

Madrid fue designada como capital en 1561, año en el que Felipe II (1527-1598) decidió trasladar su Corte y establecerla en esta ciudad. Felipe II consideraba que Madrid ostentaba una posición geográfica estratégica en España por su centralidad y permitía el control de múltiples intercambios mercantiles efectuados en la zona. 

Plano del Parque El Retiro

Con su nombramiento como capital, Madrid experimentó un aumento progresivo de su población y grandes reformas urbanísticas como el Puente de Segovia sobre el río Manzanares y la Calle Mayor, además de ser testigo de grandes proyectos como la edificación del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, .

Bajo el reinado de Felipe III (1578-1621), alcanzó los 100.000 habitantes, población que pudo ver de primera mano la construcción de la Plaza Mayor y de El Retiro.

Sin embargo, fue bajo el reinado de Carlos III (1716-1788) —llamado el mejor alcalde de Madrid— que esta urbe se modernizo con importantes obras de ingeniería, como los planes de alcantarillado para evacuar las aguas residuales y aumentar la salubridad de la ciudad. 

También de estos años data el plan del Paseo del Prado —declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2021— como eje principal donde agrupar las instituciones más ilustradas de la época y así dotar a Madrid de un toque moderno hasta el Paseo de la Castellana.

Desarrollo de la Ciudad Universitaria de Madrid

No fue sino hasta el siglo XIX que el marqués de Salamanca, José María de Salamanca y Mayol, comenzó a promover una ambiciosa ampliación urbana, pero ahora de manera privada, permitiendo la construcción de edificios de gran valor arquitectónico que dieron vida al distrito que hoy en día conocemos con su nombre.

El siglo XX estuvo marcado por la inauguración de la Gran Vía, de Nuevos Ministerios. Muy importante fue también el proyecto para crear el campus de la Ciudad Universitaria iniciado en 1928 y en el que centenares de miles de estudiantes siguen haciendo vida académica hoy en día.

Edificios emblemáticos 

1. Facultad de Ciencias de la Información de la UCM -Avenida Complutense, 3

Siendo un magnífico ejemplo de arquitectura brutalista, la Facultad de Ciencias de la Información se inauguró en 1971, bajo el proyecto de los arquitectos José María Laguna Martínez y Juan Castañón Fariña. Ambos construyeron un excepcional edificio de 8 plantas en hormigón, material de apariencia austera pero que resalta la robustez de sus formas. 

Edificio de la Facultad de Ciencias de la Información

Ser un edificio brutalista significa, en efecto, dejar «en bruto» los materiales elegidos para la construcción con el fin de darle prioridad a la funcionalidad y la racionalidad, preceptos que dominaban en la arquitectura moderna de Madrid de la segunda mitad del siglo XX.

No solo es notorio el hormigón de color gris, sino también las tuberías y demás conductos de ventilación que se dejan a la vista como parte del estilo angular, geométrico, antidecorativista y simple de esta corriente arquitectónica que nace a a partir de Le Corbusier, Frank Lloyd, Oscar Niemeyer, Walter Gropius o Mies van der Rohe.

Interior de la Facultad

Toda esa fuerza de las formas exteriores prosigue en el interior del edificio, al centro del cual se encuentra un patio a cielo abierto que permite visualizar los pasillos de colores con murales de diferentes temáticas cinematográficas y las aulas a través de ventanales de marcos dorados.

En la facultad se encuentran, además de las aulas, otros espacios multiusos dedicados a biblioteca, estudios de televisión y radio, cafetería, etc. que aseguran el confort del alumnado.

 2. El palacio de Cibeles -Plaza de Cibeles

Fachada del Palacio de Cibeles

Conocido como el antiguo Palacio de Telecomunicaciones, el de Cibeles es un complejo de dos edificios de fachada blanca comenzado a construir en 1907 y cuyas últimas últimas rehabilitaciones efectuadas en 2011, ofrece un espléndido resultado, hoy convertido en sede del Ayuntamiento de Madrid, con una gran variedad de espacios destinados a funciones administrativas, institucionales y culturales.

Proyectado por Antonio Palacios y Joaquín Otamendi para ser la sede de la Sociedad de Correos y Telégrafos de España, el palacio de Cibeles se convirtió desde el primer momento en un símbolo de la arquitectura modernista, uno de los primeros en la ciudad de Madrid, con evocaciones neoplaterescas y del barroco salmantino.

Interior del Palacio de Cibeles

Esta inspiración historicista de principios del siglo XX, lleva implícita un sentimiento nostálgico que añora el pasado esplendor de España, lo que hace recuperar antiguos estilos pasados, de ahí algunos recursos utilizados en este edifico como la fachada cóncava de perspectivas cónicas.

Además de su flamante belleza visible al exterior, su gran hall interior, vestíbulo, escalinata y galería de cristal de proporciones y diseño monumental, se complementan con un diseño modernizado y funcional.

3. Fundación Francisco Giner de los Ríos -Paseo del General Martínez Campos, 14

Fundación Giner de los Ríos vista desde el exterior

La Fundación Francisco Giner de los Ríos nació como una institución pedagógica española en 1916 bajo la visión vanguardista del fundador Giner de los Ríos, uno de los pedagogos más significativos de la Europa contemporánea.

Se trata de un conjunto con edificios históricos como la casa de Giner y Cossío y el Pabellón Macpherson que se relacionan con el jardín a través de varias capas de finas varillas de acero galvanizado superpuestas de color gris plata. El concepto busca crear un espacio vivo y activo de mucho movimiento que logre fluir. Estas varillas de acero fueron añadidas en 2004 otorgándole una fachada totalmente diferente que evoca el estilo de Christo y de Jeanne-Claude.

Todos estos edificios de diferentes tamaños constituyen en un pabellón que se dilata y contrae. Este ambiente encuentra la cúspide de su realización en el interior siguiendo una geometría multifocal y de espacios abiertos.

4. Real Hospicio de San Fernando, hoy Museo de Historia de Madrid -Fuencarral, 78

Portada del Real Hospicio San Fernando

El Real Hospicio del Ave María y San Fernando fue construido por Pedro de Ribera en el siglo XVIII y llama la atención por su fachada barroca churrigueresca, considerada la obra más importante del arquitecto. Conocido, hoy en día, como el Museo de Historia de Madrid, forma parte del distrito centro de la ciudad y está situado frente a la estación de metro de Tribunal. 

En 1919 fue declarado Monumento Histórico Artístico por el valor de su fachada, uno de los mejores ejemplos del barroco en Madrid. De hecho, la fachada se erige como un retablo que se divide en dos cuerpos, uno a cada lado de la puerta y que maravilla con su movimiento. Estípites, óculos y rocallas son las «culpables» de generar el ritmo ondulatorio y ascensional que lleva los ojos hasta la hornacina de la que se asoma la escultura de San Fernando.

 Esta fachada por sí sola parece representar una escultura monumental de mucha expresión —parece hasta teatral—, que se integra a las demás partes del edificio de paredes de tono coral. 

5. Palacio de Cristal -El Retiro

Dentro del Parque de El Retiro podemos admirar la belleza del Palacio de Cristal que, como indica su nombre, se abre al público a partir de una majestuosa puerta de acceso que permite la vista de un espacio delimitado con paredes de vidrieras de cristal, sostenidas por columnas jónicas de hierro y coronadas por una inmensa cúpula. Las vidrieras le dan un efecto de espacio abierto que permite la entrada de la luz y un «diálogo» con la naturaleza. 

El Palacio de Cristal

Construido por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco en 1887, este Palacio se inspira en el Crystal Palace de Londres, copiando su estilo victoriano y uniéndolo a elementos clásicos. La idea detrás de su construcción era hacer un invernadero de plantas exóticas para mostrar en la Exposición de las Islas Filipinas. En 1936, poco antes de la Guerra Civil Española, este espacio sería utilizado para nombrar a Manuel Azaña como presidente de la República, después de que las Cortes no pudieran acoger a todos los miembros de la asamblea mixta de diputados y compromisarios. 

Hoy en día, el edificio es usado para presentar distintas exposiciones temporales de arte contemporáneo gestionadas por el Museo Reina Sofía.

6. Instituto del Patrimonio Cultural de España -Calle Pintor el Greco, 4

Sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España

Mejor conocido como la «Corona de espinas», este edificio representa uno de los ejemplos más simbólicos de la arquitectura española contemporánea. Hecho de hormigón armado, este instituto nació en 1965 como proyecto de los arquitectos Fernando Higueras y Antonio Miró.

Situada en Ciudad Universitaria, la estructura se desarrolla en torno a 4 plantas circulares —cuyo círculo mayor llega a tener 40 metros de radio— delimitadas por fuera por una cornisa cortada por grandes picos que, a los ojos del público, recuerdan una corona, de ahí deriva su nombre. Por dentro se desarrolla un claustro interior en torno al vestíbulo central en el que se dibujan líneas y sombras por el paso de la luz del sol a través de la retícula que se diseña en la cúpula.

Interior de la Sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España

Declarada Bien de Interés Cultural en 2001, esta construcción podría enmarcarse dentro de la corriente arquitectónica del  organicismo tardío y expresionista a la manera de Jørn Utzon, Rudolf o Eero Saarinen, donde se busca que la estructura de gran presencia defina ella misma el espacio arquitectónico.

Es una obra idealista que usa el círculo como símbolo y que representa la armonía y la perfección. Adicionalmente, es perfectamente funcional y rica de avances tecnológicos que conviven con elementos clásicos indudables que la convierten en un edificio adelantado del posmodernismo.

Madrid está llena de edificios arquitectónicos singulares que puedes descubrir paseando por sus calles, descúbrelos con Artenea.