Por Natalia GUTIÉRREZ-COLOMER @NataliaGColomer

Os presentamos seis obras de arte urbano de la ciudad de Madrid. El bello origami de Nuria Mora, la original perfomance de SpY, los divertidos microcosmos de la Banda del Rotu, las señales hackeadas por Yipi Yipi Yeah, la solitaria mujer de Por Favor y la impactante Rosa de Luxemburgo del Rey de la Ruina, son tan solo una ínfima parte del arte que puebla la ciudad. Todas sus creaciones hacen que los transeúntes reflexionemos, sonriamos y disfrutemos ¿No merece la pena pasear por la ciudad con nuestros sentidos centrados en la búsqueda de estos regalos?
¿A qué nos referimos cuando hablamos de “arte urbano”? ¿Es lo mismo que el grafiti? ¿Son los grandes murales? ¿Es todo el arte de las ciudades? El término “arte urnao” o “street art” genera confusión, ya que durante las últimas décadas se ha visto sometido a una intensa evolución. Hasta los años noventa, dicho término se utilizaba para definir cualquier tipo de arte público que se situara en las ciudades. Incluiríamos por supuesto todos los elementos decorativos que se encuentran en el espacio público, tales como fuentes, esculturas y demás objetos artísticos, generalmente realizados bajo el encargo de distintas instituciones. El problema terminológico surge cuando aparece un tipo de arte que se produce en el entorno urbano de forma ilegal y que nace bajo el paraguas del grafiti pero evoluciona de tal manera que comienza a presentar unas características esencialmente distintas.
¿Cómo llamar a unas intervenciones artísticas que comienzan a hacer algunos jóvenes en los muros de la ciudad con unas características diferentes a todo lo que se hbía hecho anteriormente? El arte urbano va más allá de las firmas del grafiti. Además, no utiliza solo el espray o el rotulador, sino que las obras se realizan mediante una gran variedad de técnicas: plantillas, pegatinas, brocha, escultura, mosaico, etc. y, habitualmente, cuentan con un mensaje implícito. Estas obras presentan unas características comunes como el juego con el entorno urbano y el deseo de comunicación con el ciudadano, mientras que el grafitero se dirige fundamentalmente a otros grafiteros. Aunque, generalmente, comparte con el grafiti el hecho de que la ejecución de la obra se realiza sin permiso o de forma ilegal y es efímera.
En Madrid el arte urbano nació a finales de la década de los noventa y desde entonces se ha multiplicado exponencialmente. La enorme variedad de técnicas y estilos han convertido la ciudad de Madrid en un gran campo de creatividad a la espera de que los ciudadanos lo disfruten en sus paseos. Solo hay que mirar para descubrir que decenas de artistas tienen algo que decirnos o, a veces, solo quieren hacernos el regalo de embellecer la ciudad. Desde algunos de los pioneros como Eltono, SpY, Suso33 o Nuria Mora, la ciudad ha visto en sus calles intervenciones únicas y originales, la mayoría de ellas desaparecidas, ya que el arte urbano es, en su esencia, efímero. Una vez que el artista ha terminado la obra, la abandona a su suerte. Algunos de los artistas de la esfera madrileña son conocidos internacionalmente, como Okuda o Boa Mistura.
Hemos escogido para vosotros/as seis figuras destacadas de este fenómeno artístico en Madrid, como Spy, Nuria Mora, Yipi Yipi Yeah, la Banda del Rotu, el Rey de la Ruina y Tejelaraña para ofreceros una rápida visión de la originalidad, creatividad y diversidad del excelente arte urbano que ha estado presente en las calles madrileñas en la última década.
O likes de SpY- (Desaparecida)
SpY es uno de los pioneros del arte urbano en Madrid. Este artista cuenta con una larga trayectoria y con un claro reconocimiento internacional en el mundo del street art. Una de sus intervenciones mas originales fue la performance llevada a cabo en 2013 con la ayuda de un mendigo que pedía habitualmente dinero en la calle. SpY le pide permiso para poner junto a él un elemento característico de las redes sociales, como es el símbolo de “me gusta”, impreso sobre un cartón pluma. El artista explica en su web que solicitó la ayuda del mendigo para comprobar si la incorporación de tan sencillo elemento generaría algún cambio en el comportamiento de los transeúntes. Así fue. En unas horas no sólo aumentó la atención sino también las donaciones. En la intervención 0 likes, el artista ha utilizado el contexto para buscar la reflexión social a través de la ironía, subvirtiendo el mensaje.
Origami de Nuria Mora – (Desaparecida)
Nuria Mora fue una de las pioneras en el arte urbano madrileño, ya que ya en 1999 comenzó a intervenir en el espacio público pintando los muros con su bellos colores y elegantes composiciones lugares deteriorados de las calles de la ciudad. Una peculiaridad de esta artista es que hace sus propias mezclas de colores para que sean únicas; así, sus vibrantes verdes, alegres rosas y brillantes azules turquesa son únicos. Nuria Mora ha experimentado con varios soportes del entorno urbano como las marquesinas de las paradas de autobús o los soportes publicitarios. Destacado por su interés por el origami38, técnica que le enseñó su madre. Su construcción de figuras de papel ahonda en la abstracción geométrica siempre con un alegre colorido y la delicadeza especial de esta artista. Experimentando con soportes publicitarios, instaló unas coloridas esculturas de papel por el centro de Madrid. Estas miniesculturas abstractas aparecían decoradas con los vivos colores propios de esta artista.
La Banda del Rotu, en la estación de Moncloa del metro de Madrid – (Desaparecida)

La Banda del Rotu es un colectivo que comenzó sus andanzas en 2014. Este grupo (Sabek, RBN Kunst, Astronaut, Curruncho y Mufasa) ha destacado por actuar de forma colaborativa en las calles de Madrid. Como acto lúdico de camaradería han intervenido en las calles de la ciudad, regalándonos sus fantásticos microcosmos a la ciudadanía donde conviven los iconos identitarios de sus creadores. Además de los cinco ilustradores de la Banda del Rotu, cerca de 20 artistas colaboraron realizando pequeñas intervenciones. Toda la estación pareció convertirse en un gran universo mágico donde los cinco iconos flotaban y convivían en situaciones donde reinaba el humor. Con un tono alegre y desenfadado consiguieron su objetivo de “reclamar las calles como espacio de arte y no publicidad o propaganda política”.
Romeo y Romeo de Yipi Yipi Yeah – Malasaña
El colectivo Yipi Yipi Yeah (formado por dos artistas madrileños) se ha hecho famoso por sus intervenciones en señales de tráfico. Muchas de ellas se pueden encontrar por las calles de los barrios de Malasaña, Lavapiés o Chueca. Este original soporte ya fue utilizado por el artista Clet Abraham y es, sin duda, un gran ejemplo del juego con el espacio urbano. En algunos casos los mensajes implícitos están unidos a la actualidad, como la escena del balcón donde un hombre cortejaba a otro hombre coincidiendo con el nombramiento de Madrid como sede del World Pride. Lo titularon Romeo y Romeo versión 2.0. Un añadido apareció sobre la señal; otro artista decidió dotarle de un nuevo significado durante el verano de 2018 y añadió una pegatina del “Me too”. Las obras de arte urbano tienen un carácter efímero y los artistas las abandonan a su suerte, siendo plenamente conscientes de que puede que otros artistas realicen intervenciones sobre las ya existentes.
Por Favor, en el subsuelo de Tabacalera – Lavapiés
Tabacalera (C/Embajadores, 51) es el espacio de la antigua fábrica de tabacos que fue cedido por el Ministerio de Cultura a los vecinos para convertirse en un espacio autogestionado. En sus túneles se ha desarrollado una de las experiencias de arte urbano más interesantes de la ciudad. La planta subterránea es utilizada por distintos colectivos para llevar a cabo todo tipo de talleres y encuentros. Entre estos colectivos está el taller El Keller, que comenzó en 2010 como espacio dedicado al street art. Gracias a la presencia de este taller, los muros deteriorados de estos túneles se convirtieron en el soporte perfecto para que los artistas urbanos intervinieran en ellos de forma espontánea. En este lugar, el artista Por Favor realizó una impactante obra que se encuadra en su serie contra de la violencia de género. El uso solo del blanco y negro enfatiza la soledad de la mujer que esconde su cara. Y es que este madrileño ha mostrado su propósito de utilizar el arte urbano como herramienta para hacer denuncia de las injusticias sociales.
Socialmente iguales. Humanamente diferentes. Totalmente libres – El Rey de la Ruina – Lavapiés
Son numerosas las intervenciones de Ruina que reivindican la igualdad entre hombres y mujeres, pero la más conocida de la ciudad es un enorme mural del barrio de Lavapiés (C/ Embajadores, 16), realizada con su inconfundible estilo pop ácido.
En diciembre de 2015, Madrid Street Art Project comisarió un proyecto patrocinado por el Ayuntamiento de Madrid como apoyo a las ideas de igualdad de género. Participaron tres artistas: Hyuro, Pincho y el Rey de la Ruina. Este último eligió como lema para su obra un mensaje de una frase de la pensadora, escritora y política Rosa de Luxemburgo: “Socialmente iguales. Humanamente diferentes. Totalmente libres”.
El artista lo dedica a “todas las mujeres que lucharon y luchan por hacer de nuestra sociedad un lugar igualitario y libre”. Con su característico colorido vibrante, realiza esta composición como homenaje a todas las mujeres que han luchado por la igualdad, utilizando la frase de la pensadora en el propio espacio pictórico. De enormes dimensiones, su icono por excelencia, el corazón, se convierte en el elemento fundamental del mensaje ya que, según la descripción del artista, simboliza “la fuerza de los valores y la belleza de la lucha por un mundo más humano”, frente al puñal roto que alude la caída del orden patriarcal.
Descubrir el arte urbano madrileño es abrir los ojos a una realidad que te ayudará a disfrutar mas de la ciudad. Algunas escondidas, otras mas evidentes, los transeúntes tenemos a nuestro alcance una sorprendente creatividad que nace, vive y, en la mayoría de ocasiones, se destruye en las calles que paseamos. Solo hay que mirar para disfrutarla.






