Por Giulia SAFON ROVATI @lia_rovati

En el mes de la mujer queremos dedicarle un espacio en Artenea a las mujeres fotógrafas, artistas que con su sensibilidad lograron captar instantes irrepetibles, percibieron escenarios singulares y nos han ofrecido la oportunidad de admirar la realidad con otros ojos, con el fin de ofrecernos miradas con otras perspectivas. Estas fotógrafas lograron consolidarse en un mundillo de hombres con un trabajo de excelente calidad que confirma la importancia de una visión plural de la vida.

Mujeres fotógrafas

Serie Peluquería, María Espeus, Ouka Leele, 1979

Luces, encuadres, planos, focos y enfoques: la fotografía es todo un mundo en el que adentrarse paso a paso para conocer este proceso artístico. Como todas las artes, la fotografía precisa de la unión de una parte técnica y una parte sensible. Lograr capturar momentos de vital importancia, transmitir la psicología de los fotografiados o armar composiciones fotográficas en escenarios ficticios requiere un ojo entrenado y agudo, mucha paciencia o rapidez y un entendimiento de la propia intuición que transforma la simple imagen en una obra de arte.

Además, hacer plausible tu propia forma de observar lo que te rodea es un logro de pocos, más aún para las mujeres fotógrafas en un mundo creativo dominado por hombres durante décadas.

Es por esta razón que lo logrado por las mujeres que estamos a punto de conocer es tan significativo. Conozcamos a estos verdaderos iconos de la fotografía.

Dora Maar (1907-1997)

Doble retrato, Dora Maar,1930

Vanguardista en todos los sentidos, Dora Maar -nombre artístico de Henriette Theodora Markovitch- es clave para entender el arte del siglo XX.

Agua, Dora Maar, 1930

Hija de un arquitecto croata, esta parisina de nacimiento y crianza fue la artífice de las fotografías más famosas del surrealismo, creadas a partir de un buen gusto incomparable y de una búsqueda personal por lo desconocido. Cargadas de dramatismo, sus imágenes son irrepetibles. Usando ángulos inusuales, mucho contraste y fotomontajes, Dora Maar presentaba una realidad distorsionada, nacida de su parte más absurda y onírica, en las que los personajes principales eran perdedores o excluidos que llamaban la atención de todo aquel que los veía.

Con toques humorísticos, a veces un tanto macabros, esta fotógrafa confrontaba la vida y la muerte constantemente, atreviéndose a rozar los límites sin traspasarlos jamás, con la meta de crear una atmósfera misteriosa, intrigante y refinada. En efecto, sus fotografías están rodeadas por un halo de «glamour oscuro» en blanco y negro muy experimental, pero siempre elegante.

El Guernica en proceso de creación

Es también autora de las fotografías realizadas durante la creación del Guernica. Gracias a ella conocemos todas las fases del proceso creativo que Pablo Picasso (1881-1973) -su pareja por muchos años- llevó a cabo en su taller en la Rue des Grands-Augustins desde el 11 de mayo hasta el 4 de junio de 1937.

Gerda Taro (1910-1037)

Gerda Taro fue la primera mujer fotoperiodista reconocida a nivel mundial por su labor en tiempos de guerra. Nacida en Alemania y de ascendencia polaca y judía, Gerta Pohorylle -su nombre real- ha pasado a la historia por ser la fotógrafa más importante de la Guerra Civil Española, documentando la causa republicana en detalle.

Muerte de un miliciano, Gerda Taro/Robert Capa, 1936

Involucrada en movimientos obreros y socialistas desde su juventud, Taro sintió la necesidad de retratar lo que ocurría en suelo español durante los trágicos años de la guerra civil. Junto a Robert Capa, su pareja, se adentró en los frentes republicanos desarrollando un estilo crudo y sincero, muchas veces confundido con el de Capa, a quien se le atribuye gran parte de su trabajo. Tanto así que, tan solo en 2008 se llegó a descubrir una maleta con 4000 negativos que eran propiedad de la fotógrafa, pero que habían sido firmados por él. Este tema sigue generando polémica a día de hoy, incluso la autoría de la famosa fotografía Muerte de un miliciano está en duda.

Por su color de cabello rojizo  y su buen ojo, Gerda Taro es recordada como «el pequeño zorro rojo». Astuta y valiente, esta fotoperiodista demostró su gran habilidad hasta el último momento. De hecho, murió en medio de la guerra cubriendo el repliegue del ejército republicano apoyado por las Brigadas Internacionales.

Diane Arbus (1923-1971)

De fotógrafa de moda a fotógrafa de la vida cotidiana más desgarradora, Diane Arbus demostró que la belleza nunca se trata de algo estético. Efectivamente, luego de haber trabajado para revistas de renombre como Esquire, Vogue y Harper’s Bazaar, Arbus entendió que lo que le apasionaba era revelar el encanto de esa parte de la sociedad no tan aceptada, que presentaba costumbres consideradas «freaky».

Gemelas idénticas, Diane Arbus, 1967

Recorriendo los barrios más peligrosos de Nueva York durante los años 60’ del siglo pasado, la artista buscaba ilustrar la situación de prostitutas, enanos, gigantes, tatuados y transexuales, de todos aquellos que, en pocas palabras, eran marginados, pero que por serlo, conservaban una autenticidad digna de ser retratada.

Fijándose en la psicología de los protagonistas de sus «disparos», para Arbus era vital que los elegidos para aparecer en sus imágenes supieran que habían sido elegidos para aparecer, La finalidad del ejercicio fotográfico era invitarlos a que por primera vez se abrieran ante el mundo como si de una confesión se tratara.

Con un estilo en blanco y negro, sus retratos son ventanas que permiten asomarse a realidades poco representadas y admirar su esplendor.

Vivian Maier (1926-2009)

Autorretrato, Vivian Maier

Considerada una de las fotógrafas estadounidenses más influyentes de nuestros tiempos, Vivian Maier pasó casi toda su existencia en el anonimato, su obra no fue conocida hasta 2007, año en el que John Maloof, un fotógrafo aficionado, redescubrió sus fotografías en subastas. Esta neoyorquina criada en Francia se ganaba la vida siendo niñera y pasaba su tiempo libre retratando la cotidianidad callejera del país norteamericano. Atraída por el ambiente urbano, reflejó las costumbres de los años 80’, 90’ y principios de los 2000.

Autorretrato callejero, Vivian Maier

En efecto, sus imágenes se han vuelto testigo de los cambios sociales de las últimas décadas. Gracias a su copioso trabajo, la cantidad de negativos recuperados es grandísima, pues esta fotógrafa tenía en mente capturar instantes, más allá del resultado final que pudiera obtener, por lo tanto, tomaba fotos en toda clase de momentos.

Muy interesantes son sus películas en Super8, un formato cinematográfico que le permitió relatar la historia de una madre y de sus hijos asesinados, por ejemplo.

Annie Leibovitz (1949)

El último beso de John Lennon y Yoko Ono, Annie Leibovitz, 1980

Considerada la fotógrafa viva más importante del momento, Annie Leibovitz cuenta con un historial de colaboraciones con grandes celebridades que sorprende. Mick Jagger, Nelson Mandela, Michael Jackson son tan solo algunos de los sujetos retratados por esta fotógrafa de origen judío que se ha ganado el aplauso tanto de la crítica especializada en fotografía como del público general.

Y es que lo conseguido por Leibovitz no es para nada sencillo: contar con el reconocimiento de los expertos de su sector y el apoyo de las masas, conciliando la parte más elitista con la parte más popular, es una proeza que solo artistas de su talla logran alcanzar. A la cabeza de la prestigiosa revista Rolling Stone durante diez años a partir de 1970, esta americana comenzó a llamar la atención con su trabajo desde sus inicios. No en vano en 1991, luego de haber colaborado también con Vogue y Vanity Fair, se convirtió en la primera mujer en exponer en la Galería Nacional de Retratos de Washington D.C, volviéndose un hito de la fotografía.

Leibovitz se ha convertido en un referente de la fotografía por la calidad y emotividad que desprenden sus imágenes logradas gracias a una elección muy cuidada de los colores -siempre primarios- y de las poses -novedosas y únicas.

Una de sus obras más famosas es sin duda la fotografía de John Lennon junto a su pareja Yoko Ono horas antes su asesinato. En ella, el cantante de The Beatles aparece desnudo, en posición fetal y pegado a su mujer, dejándose ver en la intimidad de su apartamento totalmente vulnerable.

Ouka Leele (1957)

Serie Peluquería, Ramón Corominas, Ouka Leele, 1980

Bárbara Allende Gil De Biedma -mejor conocida como Ouka Leele- es un icono de la movida madrileña. Con sus fotografías surrealistas y desafiantes, logró plasmar la alegría y creatividad que se respiraba durante los 80’ en la capital española, lugar que le sirvió de escenario para expresarse y reafirmarse como una grande artista. Ganadora del Premio Nacional de Fotografía 2005, Ouka Leele se ha convertido en un hito gracias al estilo de sus fotografías. Siempre de estudio, preparadas bajo focos y ambientaciones producidas con esmero, sus imágenes buscan proporcionar ópticas oníricas y llamativas al espectador. «Disparando» en blanco y negro, esta artista española ha expuesto algunas de sus fotografías sin retoques y otras, retocando el color con pintura.

Precisamente esta técnica ha catapultado a Ouka Leele como una de las mejores fotógrafas españolas. Con ella, ha logrado unir sus dos pasiones principales, la fotografía y la pintura, alimentando dos caudales llenos de originalidad que hasta la fecha siguen dando frutos. Su última exposición, llamada Supernova, ha ofrecido un recorrido por su famosa serie Peluquería durante el verano de 2021.

Retrato de José Pérez Ocaña, Colita

La fotografía es por definición una «escritura sobre luz», es decir, una representación que necesita de la luz para plasmarse en un soporte sensible, pero que también necesita de la luz sensible de un artista para plasmarse con sentido.

Estas fotógrafas, junto a muchas otras como Frances Benjamin Johnston (1864-1952), Margaret Bourke-White (1904-1971), Lola Álvarez Bravo (1903-1993), Colita (1940), Christine Spengler (1945) e Isabel Muñoz (1951) han hecho historia por saber trabajar esa luz externa e interna y por usarla para alumbrarle el camino a nuevas artistas femeninas de la fotografía.