Dos mujeres corriendo por la playa (La carrera), Pablo Picasso, 1922
Por Daniela PARADA @DanielaParada_8
El museo Thyssen-Bornemisza presenta desde el 11 de octubre de 2022 al 15 de enero de 2023 ‘Picasso/Chanel’, una muestra que explora la relación entre el pintor español y la modista francesa, cuya estrecha afinidad se verá reflejada en varias de sus obras.
Luego de cuatro años de preparación, el Thyssen abre sus puertas para dar a conocer su nueva exposición temporal sobre el vínculo artístico entre el padre del Cubismo y la diseñadora de moda más famosa del siglo XX. Una exhibición que cuenta con la colaboración de la Comunidad de Madrid y Chanel, y con el patrocinio de Telefónica.
Para 1917, los diseños de Chanel ya eran reconocidos y cotizados en Deauville y Biarritz, Francia. Picasso, entretanto, ya era un gran referente en el mundo del arte, sobre todo en el país galo. Era de esperarse que en algún momento se conocieran, pues frecuentaban los mismos ambientes y tenían amigos en común. Sería la pareja del dramaturgo Jean Cocteau y la pianista Misia Godebska quienes les presentarían, cambiando la historia del arte para siempre.
Desde entonces, la diseñadora y el pintor entablarían una relación amistosa que daría como fruto colaboraciones artísticas nunca antes vistas. Esta amistad estuvo reforzada por la gran admiración que la primera mujer de Picasso, la bailarina Olga Khohlova, sentía por la modista francesa, quien sería elegida para confeccionar su vestido de boda.
Con el tiempo, Jean Cocteau les propuso colaborar profesionalmente en dos ocasiones: en Antígona (1922), una moderna adaptación del clásico de Sófocles, y en el ballet ruso de Serguéi Diaghilev Le Train Bleu (1924). Ambas obras de teatro son tratadas en la exposición del Thyssen.
La muestra, de hecho, está dividida en cuatro salas: El estilo Chanel y el cubismo, Olga Picasso, Antígona y El tren azul.Estos espacios se suceden en un
orden cronológico que abarca desde 1908 a 1925. Se trata de cuatro secciones en las que el íntimo diálogo entre ambos artistas se vuelve protagonista, dejando ver cómo la amistad que los unió influyó en sus creaciones.
El estilo Chanel y el cubismo muestra la influencia del movimiento sobre las prendas de Chanel en sus primeros diseños. La diseñadora, en efecto, estaba al tanto de todas las vanguardias de su época y se implicaba en los profundos cambios sociales que se estaban gestando. “Cuanto más sencillo es mejor” era la premisa que vertebraba su pensamiento. En las primeras salas se puede apreciar en sus prendas el predominio de las formas geométricas, la introducción del collage en trajes, las líneas rectas y formas planas como elemento principal, la predilección por colores blancos, beige y negro y el empleo de tejidos humildes con texturas austeras, como la lana o el algodón.

Mujer con corsé leyendo, Pablo Picasso, 1914-1917

Bolso de mano, Gabrielle Chanel
Las vanguardias artísticas del siglo XX representaron la realidad basándose en valores simbólicos, más allá de lo concreto, un cambio muy similar al introducido por la modista a la hora de vestir. Se trató de un nuevo estilo que trascendía la transformación formal de la moda femenina, que le otorgaba a la mujer una nueva forma de ser representada y concebida en la sociedad. Chanel creó el uniforme de la mujer moderna; Picasso, por su parte, logró formular un nuevo cánon de belleza plástica a través del Cubismo. De ahí la premisa “Chanel es a la moda lo que Picasso es al arte”.
La segunda parte de la exposición, Olga Picasso, está dedicada a los numerosos retratos que le dedicó Picasso a su mujer Olga, quien casi siempre luce prendas de Chanel, su diseñadora favorita. Junto a estos, también se muestran algunos vestidos del periodo inicial de Chanel, los cuales son una rareza por ser piezas poco duraderas en cuanto a su material, y por las guerras europeas que presenciaron. A Chanel le atribuimos la despedida del corsé en la vestimenta femenina, para dar paso a las prendas ligeras, sin tanto ornamento, que facilitaban los movimientos. Se trata de una revolución a favor de la mujer moderna, la cual contaba con nuevas piezas sustitutas en su vestimenta: pantalones, bañadores, prendas amplias y elegantes…

Retrato de Olga Khoklova, Pablo Picasso, 1917
En Retrato de Olga Khoklova vemos cómo Olga posa con un vestido de Chanel, amplio y sencillo, de color negro. Picasso representó a Olga con líneas puras y contornos muy definidos, implementando formas neoclasicistas. Este aporte se debe al viaje de Picasso a Italia, país donde entró en contacto con el estilo neoclasicista, durante el periodo de agitación política de la Primera Guerra Mundial.
Antígona es el nombre de la tercera sala de la muestra, la cual recuerda la ya mencionada obra teatral realizada por Cocteau, quien quiso renovar el clásico de Sófocles de la mano de Chanel y Picasso. La escenografía y las máscaras fueron obra de Picasso, mientras que la vestimenta fue encargada a la modista francesa, ya que según el dramaturgo “[uno] no se imagina a las hijas de Edipo mal vestidas”, razón por la cual, se necesitaba a “la mejor couturière de […] la época”. La diseñadora se inspiró en la Grecia arcaica para realizar los vestidos de lana en tonos marrones, beige y rojo ladrillo, telas que encajaban a la perfección con los escenarios violetas, azul y ocre creados por Picasso.
Años más tarde, los genios volvieron a trabajar juntos en Le Train Bleu (1924), un ballet u opereta producido por Diaghilev y Cocteau, basado en la danza, las acrobacias, la pantomima y la sátira, e inspirado en las actividades de moda de los años veinte, como tomar el sol y practicar deportes al aire libre, actividades que fascinaban a Cocteau.
La colaboración de Picasso fue esta vez algo improvisada: antes de que la obra fuera siquiera puesta en marcha, Diaghilev descubrió un pequeño gouache en el taller de Picasso llamado Dos mujeres corriendo por la playa. Le gustó tanto que convenció al artista malagueño de recrear la obra en mayor tamaño para usarla como imagen del telón del ballet. Chanel, por otro lado, fue la encargada de diseñar el traje de baño de Perouse, inspirado en modelos deportivos que facilitaban el movimiento. En definitiva, un paso hacia la modernidad.

Trajes deportivos y de baño, Gabrielle Chanel, 1922
La exposición, en resumidas cuentas, compara los diseños de Chanel y la obra de Picasso, mostrando una clara similitud formal y un interés recíproco, fruto de su relación amistosa y de admiración. La delegada del Patrimonio de la marca Chanel, Marita Genty, dice, de hecho, que “Chanel y Picasso concebían su arte como un juego, […] liberándose de cortapisas, infringiendo las reglas, desmontando los prejuicios e inventando nuevas formas al hilo de sus fantasías y deseos”. Ambos crearon siendo conscientes de su gran poder transformador. “Tenían en común la capacidad de destruir para construir nuevos cánones”, alega Genty. Y razón no le falta.
Datos útiles:
- Lugar: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Sala de exposiciones temporales (planta baja)
- Dirección: P.º del Prado, 8, 28014 Madrid
- Fechas: del 11 de octubre al 15 de enero de 2023
- Transporte:
- Metro: Banco de España (Línea 2)
- Autobús: 53, 146
- Precio:
- Entrada general: 13€ por persona Entrada reducida: 9€ por persona Entrada gratuita: niños y jóvenes (-18 años), Carné joven, personas en situación de desempleo, personas con discapacidad igual o superior al 33%, docentes en activo, abono joven del metro
- Horarios:
- Lunes cerradoDe martes a domingo: 10:00 – 19:00
- Apertura excepcional hasta las 22:00:
– Sábados (excepto 24 y 31 de diciembre).
– Viernes, del 11 de noviembre al 6 de enero (excepto 18 de noviembre y 16 de diciembre).
– Festivos (excepto el 25 de diciembre y el 1 de enero: museo cerrado)
– Puente de diciembre: del 6 al 10 de diciembre.
– Navidad: del 27 al 30 de diciembre y del 3 al 7 de enero.
- Web: www.museothyssen.org
- Teléfono: (+34) 917 91 13 70

